Hospital Universitario: Un concepto

AL FINAL DE ESTE ARTÍCULO, TRAS LA FIRMA, PUEDES DEJAR TU OPINIÓN Y RESPUESTA…

Texto íntegro de la conferencia pronunciada el 9 de abril de 2026 en el Espacio Mutua Tinerfeña de San Cristóbal de La Laguna (Tenerife) organizada por el Consejo Social de la Universidad de La Laguna (ULL) junto con la Real Academia de Medicina de Canarias.

 

 

Por José Carlos Alberto Bethencourt *

 

 

En el verano de 1971 se inauguró el Hospital General y Clínico de Tenerife. Yo soy uno de los médicos fundadores de esa institución. Estuve en él,43 años. Tratar de mirar atrás y analizar el camino recorrido es más difícil de lo que pensé, pero creo que es útil para nuestro propósito de hoy y además justifica mi papel   de conferenciante: a) por los años que estuve allí, b) porque fui director Médico en dos ocasiones y c) fui Rector de la Universidad en momentos muy importantes, por ejemplo, cuando alcanzó la condición de Hospital Universitario de Canarias.

 

Curiosamente el nombre, no la condición, ya lo había adquirido antes. Se los explico, cuando yo era director Médico, la segunda vez, el presidente del Consejo era D. Santiago Pérez, a su vez consejero del Cabildo Insular de Tenerife. Eran momentos de pleno desarrollo de la Ley de Reforma Universitaria, y observé por dónde iban los tiros entre la Universidad y las Enseñanzas Sanitarias. Se lo comenté al presidente del Consejo y en hábil maniobra consiguió cambiar el nombre del Hospital, que pasó a llamarse: HOSPITAL UNIVERSITARIO DE CANARIAS, yo propuse lo de Universitario y él lo de Canarias. – Era el único y el primero del país.

 

Aunque no cambió estructuralmente, solo había cambiado el nombre. Un tiempo después, como luego también contaré, se establecen en un decreto las condiciones que debía reunir para serlo realmente y firmé, como Rector, un convenio con Adan Martin Menis, presidente del Cabildo, en ese momento luego de Canarias y todo un símbolo de la Canarias democrática, y ya no fue solo el nombre, sino la estructura y condiciones de Hospital Universitario, el primero o de los primeros del Estado. Nombre y condición se alcanzaron, por tanto, con administraciones de distinto signo político.

 

Esta introducción explica por qué para desarrollar mi concepto de Hospital Universitario usaré de base el Hospital Universitario de Canarias, pero teniendo presente que los dispositivos son ULL, Facultades sanitarias y los Hospitales de la Candelaria y el HUC y por otro lado la Universidad de las Palmas, sus facultades sanitarias y el Negrín, el Materno y el Insular. Hoy se han flexibilizado algunos aspectos normativos para facilitar la situación de los Hospitales universitarios privados (6), pero teniendo presente que en ellos su capacidad de investigación y la titulación docente de su personal, son garantizadas por su Universidad responsable y respaldadas por el Gobierno Autónomo, que lo autoriza, en documentos que deben ser públicos.

 

¿Cuál era el objetivo fundacional de nuestro hospital en 1971? Mejorar la calidad asistencial de Canarias y servir de hospital base de la nueva Facultad de Medicina. Se crea pensando en la Facultad de Medicina anexa. Se unieron dos cabezas privilegiadas en ese momento, Jose Miguel Galván Bello y Antonio González y González, que querían, además, que fuera un Hospital puntero, no solo en la región, sino a nivel nacional.

 

¿Se consiguieron los objetivos propuestos? Si, claramente y en un tiempo récord. ¿Por qué se consiguieron? Por muchas razones. La primera: el Cabildo que era dueño, gestor y “paganini”, no escatimó esfuerzo en conseguirlo, incluso por encima de sus posibilidades, supliendo así, como históricamente ha hecho, los déficits de la administración central, función que ha heredado el Gobierno Autónomo.

 

Por otro lado, la Universidad estaba a la altura, las plazas de profesores no faltaban, y en sus presupuestos, había partidas específicas para adquirir nuevos aparatos para el hospital: se apoyaba a la investigación, y las infraestructuras. En resumen, todos los implicados solo pensábamos en atender enfermos, investigar, enseñar y un alto porcentaje de profesionales pretendían hacer carrera universitaria, Se unían así los valores y principios de la Sanidad y de la Universidad.

 

Para conseguirlo se ideó un gran reglamento “el libro azul”, obra fundamental de Alonso Fernández del Castillo, que solo se modificó 20 años más tarde con la integración por las transferencias sanitarias (1990).

 

Este reglamento permitía una situación contractual ventajosa para los profesores funcionarios que sirvió de incentivo para cubrir las plazas de Catedráticos y Profesores, que vinieron de todos lados. Pero además los tinerfeños que estábamos fuera, en grandes centros españoles, ingleses, americanos… vinimos a un gran proyecto en nuestra tierra.

 

Entre los primeros, Girao, Flores, Smith, Carlos Pera, Morel, Pepe Bueno, Manolo Bueno Parache, Alonso, González Hermoso, estos importados de la península, en la primera tanda …y además Pepe Santos, Diego de Armas, Sarbelio Pérez Pulido, Damián Lopez Mederos, Victoriano Ríos, Pedro de las Casas, Celestino González de Chaves, Mariano Ginovés, Pedro Rodríguez, Felipe González Miranda por citar algunos canarios que ya no están. Sustituimos también a los que se iban, después de una gran labor en Hospital de los Desamparados, García Estrada, Francisco Trujillo, Sanches Araña, Armas Baker, con quienes coincidimos unos años, los primeros…

 

Si siguiera citando no terminamos…y es que además después… se fueron incorporando brillantes estudiantes nuestros, de nuestra Facultad, a sus plantillas, y ocuparon toda la escala de mando del centro: de residentes a catedráticos, jefes de Servicio, directores, vicerrectores, rectores, (2). Decanos (recordemos por su duración a Parache, Sierra, Diaz Flores) …  Con todo el personal, de todos los niveles, de esa época, incluida Sor Francisca y sus broncas matutinas, eterna gratitud.

 

Indudablemente, en ese momento, el Hospital General y Clínico de Tenerife significó un hito, un antes y un después en la asistencia médica en Tenerife. Era un modelo distinto. Se adaptó a lo que se necesitaba en el momento, y supo dar respuestas. ‘Había una situación especial ‘que les cuento.  Los que queríamos pasábamos la consulta privada en el Hospital, cobraba el hospital, liquidaba a fin de mes y se quedaba con el 25% y a fin de años mandaba la liquidación de ingresos privados a Hacienda.

 

Transparencia total, social y fiscalmente… esta situación la valoró una política progresista recién llegada como que utilizábamos el erario público para enriquecernos. En realidad, estábamos 10-12-14 horas en el HUC y si nos necesitaba el de guardia íbamos a urgencias, pero el sólo comentario bastó para que al día siguiente nos diéramos de baja en esa situación.

 

Cuando hoy algunos de los fundadores, nos sentamos en una mesa, celebrando algo, con compañeros a los que conocimos de alumnos o corriendo por los pasillos, aprendiendo a hacer una historia o dar su primer punto, no podemos reprimir un sano orgullo, han sido jefes y responsables, me da que han tenido y tienen el mismo espíritu que nosotros, pero también me da que los apoyos son distintos.

 

Hoy la administración no tiene la actitud o quizás la capacidad de apoyo, renovación e inversión que tuvo antaño. El primer Hospital Universitario de Canarias es para algunos, el hermano pobre de la Sanidad Canaria, cuando en realidad fue un regalo que el Cabildo de Tenerife hizo con sus fondos al Servicio de toda Canarias. Una deuda pendiente.

 

En estos momentos de mi relato, el esquema de nuestro Hospital era el de los antiguos Hospitales Clínicos del Estado. Estos eran los hospitales donde se enseñaba exclusivamente Medicina, (en mi Rectorado, 18 años después, las Escuelas de Enfermeras pasaron ser Escuelas Universitarias y ya se formarán enfermeras también). Los Clínicos estaban adscritos a una Facultad, por ejemplo: en Madrid el Hospital Clínico de San Carlos y la Facultad de Medicina de la Complutense; Hospital La Paz y la Universidad Autónoma de Madrid… estos hospitales tenían una estructura exclusivamente Universitaria.

 

Los jefes de Servicio eran los catedráticos, los jefes clínicos eran los   Profesores adjuntos, luego los médicos adjuntos eran ayudantes de clases prácticas y los residentes eran los colaboradores voluntarios sin sueldos, llamados médicos internos. Cuando tenías una plaza de numerario cobrabas dos sueldos, teniendo presente que si eras ayudante de clase practicas eran 300 pts…

 

Pero si eras trabajador conseguías, en horas libres, una plaza de ayudante en un equipo del seguro de un amigo senior o ayudabas al senior en las privadas y te buscabas la vida, pero… habías conseguido trabajar en una “escuela importante”, de prestigio, estabas allí, aprendías, ibas subiendo, leías la tesis, primera oposición, primer sueldo… si trabajabas llegabas, según tu valía…

 

Era así y al final te habías formado en una escuela, que te identificaría toda la vida, ejemplos: La escuela Jiménez Diaz, la Escuela Botella, Escuela Barraquer…  Con lo dicho hasta ahora comprenderán que, comparando esa situación, con nuestro Hospital Clínico y su libro azul éramos muy atractivos e innovadores en el mercado sanitario.

 

Pero llega el primer cambio, la Transición, la Constitución y como consecuencia, en 1983, se aprueba la Ley de Reforma Universitaria, que pretende adaptar la Universidad española a la nueva situación democrática y prepararla para el siglo XXI. El debate duraba ya unos años iniciado por Mayor Zaragoza, en todas la Universidades del estado para su LAU que sirvió para que, por fin, al cambiar el gobierno, este debate se plasmara en una Ley, llamada de Maravall, por el ministro que la promulgó y se denominó LRU.

 

Desarrollar esa LEY me tocó como Rector de la Universidad de La Laguna, después de que mi antecesor Gumersindo Trujillo consiguiera promulgar los estatutos democráticos de la Universidad de la Laguna, tras intenso debate, que ocupó su último mandato. En uso de esos estatutos democráticos, en diciembre 1985, me elijen Rector el primero de los Estatutos Democráticos.

 

Esa LRU en su artículo 1, apartado 2, obliga a que las Universidades dispongan de los medios necesarios para cumplir sus objetivos de docencia, e investigación. En Ciencias de la Salud estaba claro que necesitaba Hospitales y Centros Sanitarios. La estructura de los antiguos clínicos era insuficiente y rígida, se necesitaba una nueva legislación, un decreto de desarrollo.

 

Así surgió el Real Decreto 1556 de 1986, que creó la figura del Hospital Universitario, todavía en vigor, (40 años) con algunas modificaciones, RD 420/2015 y RD 822/2021, y normas autonómicas. que regulan y definen las relaciones entre la Universidad y las Instituciones sanitarias.

 

Por coincidencia, al incorporarme como Rector de la ULL al Consejo de Universidades, en enero del 86, era el único Rector Medico Clínico. En ese momento, se estaba ultimando la redacción del citado decreto que se publicó en junio de ese año y tuve el “privilegio “de incorporarme a un grupo de trabajo que dirigía una persona especial, distinta, Alfredo Pérez Rubalcaba.

 

Ambos coincidíamos en la idea de que “el diferente no es el enemigo y, además, a veces tiene razón,” pronto congeniamos. Él era un joven director general de Universidades, 35 años, yo tenía 42, y se le veían las maneras que le llevaron tan alto como llegó. En realidad, el equipo de Universidades que me tocó era de gran altura.

 

El secretario de Estado Juan Rojo también tenía condiciones universitarias y humanas muy altas y por si faltara algo, rápidamente tomo posesión como ministro Javier Solana, que me distinguió con su amistad. Tenía este equipo además un acento canario en la persona de Ana María Crespo, hoy Honoris Causa de nuestra institución lagunera, además de otras cosas…

 

Quizás tenga algún merito el señalar que este reconocimiento público al citado equipo, se lo hace un señor, yo, que no tiene ninguna vinculación política con el PSOE, aunque si buenos amigos ahí. Eran otros tiempos, los del consenso, y, sobre todo, sobre todo la confianza democrática en las instituciones y sus cargos, que hoy no existe.

 

¿Cuáles eran los objetivos del Decreto? Pues fundamentalmente era lograr la integración en los HOSPITALES UNIVERSITARIOS de la DOCENCIA, LA INVESTIGACION Y LA ASISTENCIA SANITARIA EN UNA UNIDAD DE ACCIÓN, necesaria para conseguir: la mejor asistencia a los pacientes, la formación cualificada de los profesionales y una investigación básica y clínica de última generación.

 

Buscaba relacionar e integrar de alguna manera a todos los centros docentes y de investigación en temas sanitarios en un órgano asistencial coordinador efectivo y funcional. ESTE ERA Y DEBE SEGUIR SIENDO EL OBJETIVO FUNDAMENTAL, LA DEFINICION, Y EL CONCEPTO, DE LOS HOSPITALES UNIVERSITARIOS.

 

Pero… si bien el objetivo era ese, luego los convenios de desarrollo se aplican solo a temas de funciones de personal, compatibilidades de plazas, incompatibilidades de sueldos, diferencias entre horas docentes y asistenciales, estos son los temas en los que se fijan los debates, mezclando objetivos sindicales y estructurales y hace que se olviden los objetivos fundamentales.

 

Por ejemplo, la plaza vinculada era la única solución a plazas asistenciales obtenidos por concurso público nacional y plazas universitarias obtenidas por oposición. Fue objeto de gran debate en el HUC con respecto a complementos asistenciales. Por otro lado, existen plazas universitarias para integrar al personal solo asistencial, (ayudantes, tutores, colaboradores, asociados) que no hay acuerdo económico, suponen detrimentos de salario, inexplicable.

 

Las coberturas de plazas de máximo nivel asistencial, ejemplos jefes de servicio, que deben reforzar la unión Universidad-Asistencia es difícil armonizarlas sin dañar localismos frente a visiones innovadoras…en realidad las plazas hay que convocarlas cuando hacen falta, no cuando alguien de la casa las puede o no ocupar, y a veces de forma inconcebible no hay candidatos.

 

Otro tema es la formación MIR (Médico Interno Residente) que se ha pretendido mantener siempre en el límite del ámbito universitario, creo que es un error, pero, aunque todos los convenios dicen se debe facilitar el doctorado en los MIR, después no se ejecutan soluciones nuevas e imaginativas…

 

He revisado el decreto madre del 86 y sus modificaciones del 2015 y 2021, la LOSU y además el “CONVENIO INTERADMINISTRATIVO DEL SCS Y LAS UNIVERSIDADES CANARIAS,2019. He de reconocer que el que me parece más completo es este último suscrito por el consejero Sr. Bartal y los rectores de turno Sres. Martinon y Robayna, quizás porque se aprovecha del camino ya recorrido (33años) y se fija más en los objetivos generales.

 

Voy a hacer un análisis crítico: Es evidente que no se ha conseguido plenamente el objetivo de los HOSPITALES UNIVERSITARIOS, aunque sigamos en ello, recordemos:” unidad para la docencia, investigación y ser el máximo nivel asistencial de la comunidad autónoma”.

 

Era de esperar; desde el momento que, al principio, hay una Comisión Mixta para el Convenio a nivel autonómico y luego varias comisiones mixtas, por cada concierto, u hospital. Pero todas muy solemnes y poco operativas, que actúan pocas veces al año. Fue un mal comienzo. Me salen muchas comisiones mixtas de hospitales públicos y ahora Hospitales Privados aparte.

 

Creo que será más operativa una Comisión Mixta General con representación de las Consejerías de Sanidad y Universidades (como responsable de Investigación), Rectorados, Representantes de altos niveles de Sanidad y Centros de Investigación. Pero después Juntas Mixtas de coordinación en cada hospital, con un nivel más operativo, gerentes, direcciones, unidades asistenciales e investigadoras, docentes, decanos, jefes de Servicios…creo que actualmente se va por ese camino… ya existieron las juntas facultativas, y funcionaron.

 

Pero Hablemos del nivel asistencial: La asistencia sanitaria en Canarias tiene muchos problemas y cada uno está en su nivel. La solución en cada nivel no debe afectar al concepto y fines generales de los Hospitales Universitarios, que tienen su tarea.

 

Ellos deben conseguir que la Asistencia sea mejor, en todos los niveles: ¿Cómo? A través de la formación del mejor personal sanitario, éstos a su vez conseguirán mejores estructuras extrahospitalarias, cuando trabajen en ellas, mejor investigación (orientada a mejorar los tratamientos y los diagnósticos), y también mejores técnicos en gestión de los distintos sectores: gestores de Hospitales, gestores de centros de Atención primaria, gestores de urgencias, gestores de investigación.

 

Quiero dar importancias a la formación de los gestores sanitarios con nivel universitario y especifico que se deben implantar dentro de las enseñanzas micro credenciales, de las Universidades Canarias, que deben estar a demanda de las necesidades de la Administración y de la sociedad. Títulos que serán repito: específicos, universitarios y europeos.

 

Una de las situaciones más acuciantes y” noticiables” en momentos electorales o de emergencia de la Sanidad, son las Urgencias y la atención especializada. Las primeras, a modo personal, creo que se pretende solucionarlas ampliando las urgencias en los hospitales Universitarios o de referencia y eso es incompleto y además tiene un límite.

 

Todos los años se reforman esas urgencias, y no se resuelve el problema. Creo que hay que descentralizarlas. Hay que organizar las urgencias en dos sentidos, primero estructurar los niveles de tríaje de los centros de salud y coordinarlos con los de centros de atención especializada.

 

Aquí está el secreto, estos centros de atención especializada deberán estar dotados de Servicios de Urgencia de alto nivel, con quirófanos ambulatorios y estancias cortas de observación, de 24-48 horas, con un buen servicio de atención asistencial. Estos centros altamente dotados para las urgencias deberán estar repartidos de forma geográfica, para evitar atascos y lejanías de urgencias, para así descongestionar los grandes hospitales.

 

De esto centros externos, los que sean derivados al Hospital universitarios o de referencia, irán casi con el ingreso firmado y hasta cama asignada en el hospital de destino y así se evitaran las horas de espera en Urgencias. Se necesita gestión, inversión, y personal para descongestionar y tratar mejor a las urgencias.

 

Que conste que se está intentando con grandes esfuerzos económicos, pero creo que demasiado, centralizadores, sin negar que las urgencias de estos centros deben ser del más alto nivel.

 

Pero las nuevas tecnologías, informática, el éxito manifiesto de las ADO, la IA y la formación específica del personal deben facilitar esta relación entre los distintos centros de urgencia, que deben estar más cerca de los pacientes, y más conectados entre sí, al mismo tiempo que con más autonomía.

 

Este planteamiento es distinto, no se consigue en 24 horas, pero debe ir por ahí y tiene futuro. Tratar de que los Hospitales Universitarios sean la referencia de las urgencias de todas las islas ya ha llegado a su techo, y en mi opinión no tiene futuro.

 

Otro gran problema de la sanidad canaria es la atención especializada. Para que sea correcta y sin largas lista de espera creo sinceramente que la sanidad pública necesita más infraestructura y más especialistas, para ello es necesario ampliar la capacidad de formación.

 

Es urgente la terminación en todos los niveles de los Hospitales del Norte y del Sur, ese eterno gota a gota, y alterar sus funciones como hospitales de crónicos o ambulatorios, no resolverá el problema. Deben ser Hospitales de alto nivel asistencial, aunque no tengan los servicios que corresponden a los Regionales Universitarios.

 

Aun así, creo que la colaboración público-privada seria eficaz, y siempre debería utilizarse para mejorar y complementar la pública. Si ver a un especialista es cuestión de 40 días, con la concertada a demanda serán 20.

 

No se trata de dogmas ideológicos sino de una mejor asistencia para los ciudadanos, cuando sea necesaria. No es una alternativa, sino una colaboración. La colaboración con los centros privados no deja de ser asistencia pública, pero debe estar basada en el rigor, la honestidad, la eficiencia sanitaria y el control permanente.

 

No creo que con vistas al futuro la Sanidad Pública deba prescindir de socios que la pueden ayudar a cumplir sus objetivos. No debemos perder de vista la orientación de las inversiones económicas.  En un futuro próximo la sanidad pública tendrá un pesado presupuesto en Farmaindustria. Ya lo tiene, medicamentos huérfanos, nuevos y costosísimos tratamientos.

 

El copago farmacéutico, ya se está limitando e ira a más y las costosísimas nuevas técnicas diagnósticas deben tender a concentrarse por zonas, y no duplicarse. La presión impositiva será casi inabordable, y necesitará socios para instalaciones y personal. El costo de la sanidad pública a medio plazo necesita de una planificación.

 

La atención primaria tiene suficientes técnicos, yo no tengo experiencia como para opinar de ella, es otro debate.

 

Pero dejando a un lado los problemas sanitarios asistenciales, que no era el objetivo fundamental de esta conferencia, pero si obligado si hablamos de sanidad y además todos son muy opinables, volvamos al “Concepto de Universitario.”

 

LA INVESTIGACION.

 

Cuando se crearon los sexenios, “yo estaba allí”. Los viví de cerca (Incluso formé parte de La Comisión Nacional de Salud del Plan Nacional, por poco tiempo). Su idea era recompensar económicamente a los “investigadores de asignaturas básicas “que se sentían marginados con el concepto de plazas asistenciales vinculadas a la docencia, al no tener ellos asistencia clínica.

 

Pero además perseguían apoyar en general a todos los investigadores que estaban mal reconocidos en la universidad de entonces. Por lo tanto, sus baremos, la valoración de sus méritos para obtener los sexenios estaban dirigidos a la investigación pura, y había un gran vacío y lo sigue habiendo, en la investigación clínica.

 

Pero luego, más tarde, además… esa baremación investigadora sin darnos cuenta se convirtió en el baremo fundamental en la carrera universitaria y dejó algo infravalorada la cuestión docente y la asistencial. Pero, sobre todo, creó una supremacía moral del investigador básico, por encima del que se empezó a clasificar despectivamente como asistencial o docente y considerando este estamento como incompleto para la carrera universitaria.

 

SE PASARON. Conclusiones asignaturas clínicas sin Profesores del mayor nivel académico, por dificultades de habilitación por baremos mal orientados y la investigación clínica ha estado infravalorada por poco rentable.  Las cosas están cambiando debido a la evolución de la investigación, la metodología usada y los resultados clínicos. Se tratan de superar errores poniendo las cosas en su sitio. Veremos si lo consiguen.

 

Para ello aclaremos algunos conceptos sobre la investigación. No quiero, ni podría profundizar, pero, digamos algunas nociones básicas ¿Qué investigación se puede hacer en un Hospital Universitario?, pues múltiple y variada que está sirviendo de base a la medicina moderna y a la salud pública.

 

  1. Poco que añadir a la Investigación Básica Preclínica: Todo mi reconocimiento. Se realiza en los laboratorios, usando modelos celulares o animales, estudia los mecanismos moleculares de la enfermedad. Es la imagen clásica del investigador tras el microscopio, y plantea preguntas y fundamentos que explican la normalidad y la enfermedad.

 

  1. Después está la Investigación Clínica, Se centra directamente en seres humanos, Su exponente más conocido y clásico es el Ensayo Clínico, que trata de evaluar la seguridad y eficacia de nuevos fármacos o nuevas técnicas diagnósticas y terapéuticas usando distintos métodos: aleatorios, doble ciego…

 

  1. Pero quiero detenerme en la Investigación Traslacional: Es una investigación integradora. Actúa como un puente entre el laboratorio y la cama del paciente. Su objetivo es transformar descubrimientos básicos en aplicaciones clínicas y de salud pública. Tiene la ventaja de que es interdisciplinar, caben médicos, enfermeros, biólogos, bioquímicos farmacéuticos epidemiólogos informáticos, ingenieros, … En realidad, trata de, partiendo del dato: un biomarcador, trasladarlo al diagnóstico temprano o a seguir la evolución y control de una enfermedad. Ejemplo: determinar cómo biomarcador la alteración del gen BRECA I en un embrión de 5 días de desarrollo, un embrión todavía no transferido, está en un incubador de laboratorio; Si el Breca está alterado estamos diagnosticando la predisposición a padecer un posible cáncer de mama o de ovario dentro de 40 años de una paciente que puede salvar su vida o morir si no toma las medidas adecuadas.

 

Este tipo de investigación es muy importante y está siendo motivo de algunas controversias. OBLIGA a nuevos conceptos sobre la complementación de grupos y áreas de la investigación. Se necesita su integración y su dependencia desde la autonomía de cada una.

 

En algunas especialidades y subespecialidades clínicas ya de por sí, incluyen, en su labor diaria, sus propios laboratorios y su propio personal. La coordinación de la integración de los datos que cada una de las distintas parcelas va aportando, sin inmiscuirse en sus respectivos campos, es muy importante.

 

Veamos, volvamos a la determinación de la alteración del BRECA I, se hace en el ADN, que sé puede estudiar en el laboratorio, en la unidad de genética, de cualquier toma de un paciente. Pero cuando se tiene que obtener en la célula de un embrión en el día 5ª de su desarrollo, la fertilización del ovocito, el cultivo del zigoto hasta el día 5ª y la biopsia de una célula de ese embrión, o en un futuro la obtención del medio de cultivo de ese embrión, o más al futuro, directamente lo calcule el incubador por I.A, esto lo debe hacer un biólogo “u otro técnico cualificado de la Unidad de Reproducción, en su laboratorio…”

 

Pero, además, no se hará a todos los embriones, sino que antes, los padres han sido diagnosticados previamente en un Servicio de Genética. Luego tres sectores implicados.  solo es un ejemplo.

 

Debe huirse de los instintos centralizadores, o acaparadores de control, y mucho menos de control de medios económicos, y firma de trabajos.

 

 

Pero hay más tipos de investigación que debemos citar: Investigación en Salud Pública y Epidemiológica y el COVID ha sido un ejemplo, pero esta rama estudia también, Factores sociales que condicionan enfermedades; el análisis de los distintos niveles de atención sanitaria, su calidad; factores que influyen en la seguridad del paciente.

 

Señalemos también las Nuevas tendencias: Actualmente vamos a la Medicina de precisión o personalizada con el uso de la genómica, pretendemos adaptar tratamientos al perfil  genético del paciente, con  alto costo, hoy impredecible.

 

Por último, la Inteligencia artificial puede analizar electrónicamente millones de datos médicos y resultados terapéuticos, ponerlos al servicio de la epidemiologia.  Una buena capacidad informática es necesaria y en Tenerife la del ITER es notoria.

 

 

Pero vamos a ver ¿cuál es el secreto… a dónde quiero llegar? El secreto está en integrar esa amplia investigación actual y futura en el quehacer diario del Hospital. Y esto no es fácil. Es necesario que existan estructuras compartidas entre Institutos y Departamentos universitarios afines, y las Unidades de investigación clínica, y asistencial con órganos de dirección comunes. Con personal asistencial e investigador integrados, creo que sería útil crear Secciones de investigación en cada uno de los Servicios Clínicos, que coordinen.

 

El investigador se debe sentir integrado en el Hospital, pero también el medico docente y asistencial en los laboratorios de la Facultad y no me refiero al edificio. Se necesita además repartir la docencia entre el personal asistencial e investigador, pero enlazándolas, aunque sean de entidades clínicas distintas, pero conocimientos básicos comunes.

 

Un patólogo debe dar clase en patología medica; un genetista en Ginecología Esta integración debe tener valores comunes que la sustente, y objetivos ligados al interés general. En nuestra Facultad, ya en mi tiempo, esto no es una novedad.

 

Todo esto se facilita hoy con las nuevas figuras DOCENTES: Tenemos una salida inmejorable. Los Mir, Bir, Eir… ya no solo forman médicos, también enfermeros, biólogos, psicólogos, farmacéuticos, radiofísicos…y se incluirán más.  Recuerdo que en mi época las Escuela de enfermería casi FP pasó a ser Escuela Universitaria de Enfermería y rápidamente añadió Fisioterapia. Esta actitud integradora es buena.

 

Pero, hay algo que considero muy importante y es que el residente realice al mismo tiempo el doctorado.  Hay que confeccionar su programa teórico, que le sirve para su especialización, de tal forma que sean también créditos del doctorado. Pero además con asignaturas optativas, en otros programas, que vayan fijando su subespecialidad.

 

Una forma de primar ese objetivo sería que en los Hospitales Universitarios el residente sea becado para el doctorado, con ello al terminar será especialista, orientada su subespecialidad y doctor y esto constituirá una cantera de profesores universitarios, qué además de ser asistenciales, sepan lo que es la investigación y la docencia, y que se habiliten, en distintos niveles, aunque no haya plazas, ya las habrá.

 

Otro aspecto que señalar es la INFORMACION, los profesionales de un Hospital y la sociedad deben ser informados y conocer las líneas de investigación importantes del centro. Hoy casi nadie sabe en que se investiga en un Hospital. Se saben los trasplantes que se hacen, salen en la prensa, a veces demasiado, pero no lo que se investiga, y creo que hoy en día eso no PARECE LOGICO.

 

VAMOS CONCLUYENDO

 

Dicen que en la vida lo importante no es llegar, sino mantenerse. ¿Se ha mantenido hoy el concepto de Hospital Universitario en Canarias?  Pues yo creo que NO, o va muy lento. Cuidado, que no estoy diciendo que no esté dando una buena asistencia médica, eso sería otro tema. Estoy hablando de otra cosa.

 

¿Por qué creo yo que no se han mantenido?  Porque pienso que no le han dado su sitio en la sanidad pública, el lugar que claramente le corresponde: FALTA PROFUNDIZAR Y PRIORIZAR EL CONCEPTO DE HOSPITAL UNIVERSITARIO EN LOS DIRIGENTES POLITICOS Y TECNICOS DE SANIDAD, Y LAS MISIONES QUE PUEDE DESARROLLAR. Hablemos de ello.

 

Todo comienza cuando algunos empiezan a llamarlo Buque insignia, como algo de privilegio. No es así. Las funciones distintas del Hospital Universitario, QUE LAS TIENE, no son privilegio, deben ser una mayor exigencia, y vocación, lo es de hecho y debe reconocerse.

 

La función universitaria, docente e investigadora, no es secundaria a la asistencial, ni viceversa. Es una mayor exigencia, no se pueden separar las horas docentes, investigadoras y asistenciales.

 

El control DEBE SER: Sirven o no sirven los Hospitales Universitarios… Cumplen los objetivos o no: ¿Pero de qué objetivos estamos hablando? Calidad de la asistencia, es la primera, (ALTO nivel, innovación tecnológica, aparataje, listas de espera, organización de otros niveles, estar al día). Pero, además: Como forman a los pregrados, a los especialistas, (son la mano de obra de la sanidad). qué investigación hacen, cuantos doctores, que publicaciones…ese es el baremo, van todas juntas.

 

Esto es muy importante, lo tienen que asumir la dirección, los trabajadores y funcionarios. No es solo el fichaje de entrada y salida. Nos interesa saber que se hace en esas horas, y como se   pueden valorar y medir, en un lapso de tiempo prudente, para compensarlas. ¿Estamos hablando quizás de trienios de productividad o algo similar? Pues no lo sé.

 

Eso es trabajar en un Hospital Universitario. Si no te gusta hay otros tipos de instalaciones, vete a otra, SON TAN IMPORTANTES PERO DISTINTAS. O si a la administración no le gusta, que cambie las condiciones de la categoría del adjetivo de Universitario, ya lo ha hecho en ocasiones.

 

Pero, ojo, la Universidad tendrá algo que decir y exigir para formar sanitarios en todas sus variantes y además investigar. Ella es responsable de, habilitar a la institución hospitalaria para la docencia, y habilitar al profesorado, y valora infraestructura de investigación reconocida. Pero eso tampoco la convierte en intocable. Responde ante la sociedad y las autoridades autonómicas, aunque sean privadas.

 

Llega un momento en que se vende en algunos sectores, que la condición de Universitario perjudica al Hospital. Todos los hospitales de España, Europa y Canarias quieren ser Universitarios, pero solo de nombre. Cierto populismo trata de separar al personal en patas negras (profesores universitarios) y el resto. Al trabajar en un Hospital Universitario todos tienen que cumplir los objetivos de este. Hay que respetar las funciones de cada institución. Se le debe de exigir a su personal y al mismo tiempo reconocérselo.

 

El Hospital Universitario es el que lleva la Universidad dentro, con sus derechos y obligaciones. Con sus principios y valores.

 

Hay actualmente nuevas tendencias, más en relación con otros modelos de enseñanzas. Hoy se proyectan algunas Facultades de Medicina como edificios de pisos con muchas aulas, dotadas hasta la extenuación de todos los adelantos audiovisuales que se puedan imaginar.

 

Además, habrá otro lugar para los locales de simulación, con robot, que hasta hablarán, o sentirán dolor, a lo peor darán clases.  En esta situación las prácticas en los hospitales se tratan de redefinir. Algunos pretender que la participación de los hospitales sea solo como “empresas para practicas externas”.

 

Esta figura la utilizan las universidades para empresas colaboradoras de prácticas transitorias. Pero esas empresas no son UNIVERSITARIAS, son colaboradoras o lo más: docentes asociados. Si los hospitales que cumplen esa misión algunos los clasifican como Universitarios en vez de docentes, las empresas para practicas externas, tendrán el mismo derecho serán también universitarias: ¿Mercadona Empresa Universitaria?…

 

Y otra duda: ¿quién da las clases, serán profesores habilitados presentes, o si la universidad tiene una central nacional serán por streaming…) he leído en el periódico estos días que se aprueban medidas para autentificar enseñanzas digitales. ¿Habrá facultades sucursales para provincias o colonias intelectuales?

 

Yo creo que el Hospital universitario es otra cosa, no es solo para practicas externas… pero no me atrevo a decir que dentro de unos años la docencia de Medicina no sea “on line” en las facultades, en un alto porcentaje, lo entendería mal, pero sería “un “antiguo” … que parodia.

 

En ese sistema y en cualquiera que consideremos, en el futuro, mi concepto de Hospital quedará potenciado con más presencia en la docencia e investigación, pero sobre todo el humanismo, la dignidad humana, la palmadita en la espalda, el “lo siento” el” todo irá bien”. La formación integral del alumno…  es y será obligatoriamente presencial.

 

Y, para terminar, pasemos a otro punto, un poco fuera de tema, Pero si no lo digo reviento.  Todos los Hospitales de todas las Islas Canarias o son nuevos o han sufrido reformas importantísimas. En el Hospital Universitario de Canarias solo ha obtenido ese nivel el Edificio ambulatorio.

 

Todo su armazón principal, su hospitalización, y otros servicios siguen siendo los mismos de hace 50 años. Hay muchos proyectos, incluso con fotos periodísticas y plazo de ejecución, pero no se han cumplido (DIAP)

 

No es hora de establecer comparaciones porque todas las obras realizadas son justas y necesarias, ¿Para cuándo la reforma estructural del edificio antiguo de hospitalización en conexión con la nueva Facultad de Medicina que también tiene 50 años y necesita una nueva?

 

Que yo sepa en los nuevos presupuestos universitarios o del gobierno canario, (los nacionales no existen, ni se les espera), no figura ninguna obra de ese sentido ni en el HUC ni en la Facultad de Ciencias de la Salud. Si no está en los presupuestos no está, aunque esté en algún relato político.

 

Podíamos seguir hablando de un montón de cosas, Pero hoy solo he querido reivindicar la figura del HOSPITAL UNIVERSITARIO COMO CONCEPTO. Y he aprovechado para recordar el olvido doloso del Hospital Universitario de Canarias y la Facultad de Medicina de la ULL…

 

¡La intrahistoria universitaria me adjudica el Campus de Guájara para las humanidades…y me siento muy orgulloso de ello y de cómo crece ¡pero el campus de Ciencia de la Salud sigue casi igual, ¿por qué razón? ¿hay alguna oculta? ¿esperamos la enseñanza en line?

 

Queda camino por delante y no veo en los jóvenes la ilusión y la utopía que yo, a mi respetable edad, aun trato de poner en mis palabras, para que obliguen a dar respuestas a los responsables, pero pensando a 10 años vista por lo menos y no solo en el 2027.

 

Urge, y lo he pedido varias veces públicamente, la primera en 1991, un PACTO CANARIO POR LA SANIDAD. La Canariedad, para mí, no es una opción: es una necesidad. Nuestros problemas los tenemos que solucionar nosotros, basado en el consenso lo más mayoritario posible.

 

En palabras de un conocido y admirado filosofo actual (Manuel Cruz) hemos pasado del siglo de las luces de la Ilustración, a la época del gran apagón y vivimos el momento en que los Resabiados y Resentidos (título de su último libro) nos quieren llevar al momento de la decepción(frustración) y la deserción (desertar) de nuestros principios y valores.

 

Necesitamos discursos nuevos  por encima de los discursos heredados. Debemos acompasar  el proyecto a la acción. No necesitamos aventureros, ni profetas. Respetemos el papel diverso de las instituciones. Estamos en el “mientras tanto”, entre discursos que ya no convencen y las respuestas que no llegan o son mentira. Salgamos de eso.

 

He defendido principios, valores y añado DERECHOS HUMANOS, para la Universidad, la Sanidad y Canarias, es ahí donde encontraremos las respuestas a las preguntas no contestadas. Mientras tanto…Mientras tanto… el liderazgo político es la capacidad de hacerse cargo del estado de ánimo de la sociedad…

 

El Hospital Universitario es parte de esa sociedad y de su estado de ánimo. Mientras tanto… Mientras tanto…, se me ha acabado el tiempo, espero que a los responsables no se les pase sin terminar lo que seguro quieren: mejorar Canarias.

 

 

* José Carlos ALBERTO BETHENCOURT

Catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de La Laguna (ULL)

Doctor Honoris Causa de la Universidad de La Laguna (ULL)

Miembro Numerario de la Real Academia de Medicina de Canarias.

Director Médico del Centro de Reproducción Asistida de Tenerife (CERT)

Presidente de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología Canaria (SOGC)

Director de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife – RSEAPT (2016-2021)

Rector magnífico de la Universidad de La Laguna – ULL (1986-1990)

Exdirector Médico del Hospital Universitario de Canarias (HUC)

Exjefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología del HUC.

Exdirector del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Laguna.

Exdirector de la Unidad de Reproducción del HUC.

Exconsejero de Educación de la Junta de Canarias.

Miembro de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida (1997-2014)

Miembro de la Comisión Nacional de Especialidad de Obstetricia y Ginecología (2008-2014)

Autor de 20 capítulos en libros de la especialidad, 168 trabajos publicados en revistas nacionales e internacionales, y 300 comunicaciones en congresos especializados.

Ha sido directivo de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) en varias etapas. Pionero de las técnicas de reproducción asistida en Canarias.

responsable del nacimiento del primer niño por fecundación in vitro (FIV) de Canarias.

Ha dirigido la Unidad de Reproducción de las primeras unidades del Estado. Actualmente ha hecho más de 10.000 procedimientos FIV y realizado el primer trasplante de tejido ovárico de Canarias.

 

 

Islas Canarias, 30 de junio de 2026.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *