Principios

Canarias en Positivo…

Una nueva forma de trabajar con entusiasmo por nuestro mejor futuro.

Son tiempos extraordinariamente complejos y difíciles, sin duda. Pero, desde Canarias en Positivo, queremos afirmar también que son tiempos de mirar hacia el futuro con fe, con esperanza y con responsabilidad. Tiempos para la convivencia. Y en ellos, nuestros representantes políticos tienen legítimamente la gran tarea de encauzar y dar respuesta a los graves problemas que vivimos, especialmente a los derivados de la crisis sanitaria, económica y social.

No cabe mayor exigencia de compromiso y responsabilidad de toda la ciudadanía, y de los poderes públicos ante la propia ciudadanía. Los sacrificios que están haciendo tantos canarios, la grave preocupación e incertidumbre de otros muchos por su futuro, acentúan aún más ese deber de todas las instituciones de nuestra Comunidad de servir a esa nuestra ciudadanía, de animar su vitalidad y confianza, atendiendo en todo momento a los intereses generales y teniendo como norte su salud y bienestar social.

Afrontar las adversidades requiere también un compromiso de todos; un espíritu de colaboración compartido. Los miembros que hacen realidad la plataforma y el foro Canarias en Positivo sabemos que el pesimismo, la resignación o el desaliento, no nos acercan a la solución; y sabemos que no es nada fácil para muchas ciudadanas y ciudadanos mantener alto el ánimo.

Pero aún así necesitamos promover y alentar en Canarias una conciencia social que valore lo mucho que tenemos de positivo, que reconozca nuestras capacidades y fortalezas, potencie nuestra autoestima, y nos ayude a proyectar una buena imagen de nuestra Comunidad Autónoma; que alimente, en definitiva, la esperanza del conjunto de toda la ciudadanía.

La crisis sanitaria, económica y social actual, nos obliga, además, a una reflexión rigurosa orientada a que ese espíritu colectivo recupere, también, valores extraviados en los últimos tiempos, aunque nunca definitivamente perdidos. Hoy, aquí mismo, en Canarias, tenemos claros ejemplos de generosidad, integridad, esfuerzo, profesionalidad y excelencia en cada una de nuestras islas.

Son valores que dignifican a las personas y a sus obras. Son valores permanentes para nuestra sociedad, pues como afirmó el Premio Príncipe de Asturias, Tzvetan Todorov (2008) “La ética es la mejor herramienta para proteger la riqueza de las naciones y los pueblos, su creatividad, sus peculiaridades y su capital humano y social”.

Aún cuando hoy la preocupación prioritaria de Canarias en Positivo sea la crisis sanitaria, económica y social y, sobre todo, cómo salir de ella lo más rápidamente y de la mejor manera posible, no debemos dejar de pensar también en la Canarias qué queremos de verdad para este siglo XXI.

Estamos viviendo desde hace años, cambios muy profundos que afectan a nuestro modelo de vida, a nuestra economía; incluso a la propia evolución política de Canarias, España y Europa. Vivimos en una sociedad que acelera el tiempo y acorta las distancias; que hace de la transformación y el cambio la norma, la regla general; y que está dando lugar a un nuevo escenario de mayor complejidad para todos.

Y debemos asumir que todo ello exige nuevas mentalidades y nuevas actitudes, nuevos comportamientos individuales y colectivos; exige elevar la mirada y ampliar nuestro horizonte hacia el futuro, con una mente abierta, con valentía y con ambición de avanzar y de estar en vanguardia; cultivando siempre, como dice la filósofa y también Premio Príncipe de Asturias, Martha Nussbaum, la capacidad de reflexión y el pensamiento crítico.

Los canarios tenemos ante nosotros, en estos momentos, nuevos objetivos comunes en los que trabajar unidos, concentrando toda nuestra energía para llevar a Canarias, a España y a Europa por el camino del S.XXI: que será, más que nunca, el siglo del conocimiento, la ciencia, y las nuevas tecnologías; de la innovación, la comunicación y la creatividad; del cuidado de nuestro planeta y su medio ambiente, y también el siglo de un humanismo renovado.

Esos objetivos implican grandes retos en un contexto regional, nacional e internacional en el cual tenemos que ser conscientes de que, como respuesta a la imparable interdependencia, el mundo avanzará cada vez más hacia una mayor integración política y económica. Necesitaremos más respuestas globales a los problemas que ya hace tiempo lo son, pero sentidos y trabajados desde nuestra realidad local. Esto supone afrontar enormes desafíos que solo podremos superar e influir en ellos a nuestro favor, si todos los canarios y canarias, y cuantas personas viven en nuestras islas colaboramos y caminamos en la misma dirección.

En ese camino, también todos los canarios conocemos muy bien el valor de la convivencia. Desde el año 1978 millones de canarios y canarias hemos sido educados en libertad y democracia; hemos aprendido a expresar nuestras opiniones y a escuchar y valorar ideas distintas a las nuestras; también a resolver nuestras diferencias respetando las leyes en el marco de nuestro Estado de Derecho, que tantos sacrificios nos ha costado alcanzar.

Y a lo largo de estos años de democracia, todos juntos, hemos acumulado un patrimonio extraordinario de libertad, de respeto y de civismo, como nunca antes en nuestra Historia, que debemos cuidar, proteger y –como toda buena obra humana– acrecentar y perfeccionar.

De esa manera, hemos de seguir construyendo nuestro futuro paso a paso; con pie firme en el presente y con decidida voluntad de superar los desencuentros; preservando los afectos y manteniendo vivas las emociones y los sentimientos que compartimos, forjados a través de nuestra larga historia común.

Un futuro basado en el respeto y la confianza mutua entre todos los canarios y en el que podamos trabajar cada uno con su propia personalidad y con espíritu constructivo en una empresa común, en un mismo proyecto de convivencia.  Las canarias y los canarios vivimos momentos decisivos de nuestra historia. Estamos obligados a dar, cada uno, lo mejor de nosotros mismos.

Canarias en Positivo afronta el reto del futuro de nuestro archipiélago con ilusión, orgullo y con plena confianza en dicho futuro; y desde Canarias en Positivo procuramos, -hemos procurado desde nuestra fundación-, servir a los intereses generales de nuestra Comunidad Autónoma con vocación y espíritu integrador.  Es, sin duda, nuestra obligación, es nuestro deber; pero es también nuestra convicción. Es lo que pensamos, lo que sentimos y en lo que creemos.

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