Me siento humillado

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Me siento humillado y no hay derecho a tanta afrenta.

 

 

Remigio Beneyto Berenguer *

 

 

El 8 de agosto de 2024, escribí en “Canarias en positivo” una pequeña reflexión titulada: “Puigdemont, el gran Houdini”, un Houdini ayudado por determinadas personas, no por su habilidad para escaparse como el mago del escapismo.

En aquel momento dije que me sentía avergonzado y ruborizado por quienes habían permitido que diera un mitin y se fugara nuevamente ante los medios de comunicación y fuerzas de seguridad.

 

El presidente de una Comunidad Autónoma es el Representante del Estado en esa Comunidad Autónoma. Pues bien, a inicios de 2017 Puigdemont, siendo el presidente de la Generalitat de Catalunya, declaró la independencia de Catalunya, independencia que duró unos segundos.

 

Como Representante del Estado en la Comunidad de Catalunya traicionó la Constitución, la norma que nos dimos los españoles en 1978, norma de consenso y de concordia.

 

Echó por tierra lo que dispone el artículo 2º de la Constitución cuando proclama que la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles.

 

El Parlament de Catalunya decidió sobre España, sin contar con el resto de los españoles. El tan valiente de Puigdemont, capaz de declarar la independencia, no mostró el mismo valor para asumir las consecuencias, huyendo, al parecer, en el maletero de un coche, como un vulgar cobarde.

 

Durante más de 8 años, ha estado viviendo en su palacete de Waterloo, por cierto, pagado por todos los españoles con nuestros impuestos, que no son pocos, y creyéndose como un adalid de las libertades cuando es un simple delincuente de traición al Estado y de malversación del dinero público, que es de todos nosotros.

 

Una vez más el Tribunal Constitucional, que tiene la obligación de velar por la Constitución, corrige al Tribunal Supremo, convirtiéndose en una especie de cuarta instancia, suplantando al mismo Tribunal Supremo. No sé si es consciente el Tribunal Constitucional de la pérdida de prestigio que está sufriendo ante los españoles.

 

Lo cierto es que esta tarde me he sentido humillado como español y como jurista. Puigdemont da una conferencia y afirma que “la decisión del Tribunal Constitucional supone la derrota de los poderes públicos españoles que han retrasado la aplicación de la ley de la amnistía”, “celebra el fin de la represión”, que “la amnistía no soluciona nada” en la relación entre España y Catalunya, y que lo volvería a hacer.

 

No es el fracaso de los poderes del Estado, es el fracaso del Tribunal Constitucional y el fracaso del Gobierno actual. Creo que está preparando revivir la llegada de Josep Tarradellas y decir “ja soc aquí”, sin ser consciente de la brecha que existe entre Tarradellas y él.

 

Una vez más creo que el Tribunal Constitucional no es consciente del precedente que crea con esta sentencia, o quizá sí lo sea, y es peor. ¿Significa que no apreciar malversación constituirá un precedente para el juicio a Begoña Sánchez? En los dos supuestos hablamos de malversación.

 

Y lo que es más importante, ¿hay barra libre para declarar una vez más la independencia de otras comunidades autónomas?

 

Y lo que es quizá más importante: a partir de ahora si yo cometo un delito (por ejemplo, no pagar impuestos) huyendo después a Bélgica escondido en un coche…

 

¿El Gobierno me va a amnistiar para conseguir la convivencia y la paz mundial? ¿Luego el Tribunal Constitucional presidido por Conde Pumpido va a entender que no hay delito alguno sino una mala interpretación del Tribunal Supremo?

 

Si es así, adelante, porque siempre podré volver a mi tierra como un héroe, aunque pienso que de verdad cualquier ciudadano con un poco de sentido común entenderá que no soy un héroe sino un delincuente cobarde.

 

Lo que más me humillará (y lo verán mis ojos) es que el actual representante del Estado en la Comunidad de Catalunya le recibirá con honores como si fuera el auténtico presidente de la Generalitat. Si así ocurre, ya no cabrá mayor afrenta a mi persona.

 

 

*  Remigio BENEYTO BERENGUER

Profesor Catedrático de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

Departamento de Ciencias Jurídicas

Catedrático de Derecho Eclesiástico de la Universidad CEU de Valencia.

Académico de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

 

 

Islas Canarias, 7 de octubre de 2026

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