EL MONÓLOGO / 257
Hablar por hablar
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Por Pepe Moreno *
Esta semana hemos vivido varias noticias que han conformado el interés mediático de la región y parece que se repiten, e incluso, que sus señorías, dependiendo de quién es el que habla, lo jalean como si no hubiera un mañana.
Hemos vivido la entrevista entre la ministra de Hacienda y vicepresidenta primera del Gobierno de Sánchez, con el presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo, que no sirvió para nada. Quedaron en hablar o verse telemáticamente en una semana. Ese será el tiempo en el que los servicios jurídicos, así dice el comunicado oficial, redactarán una propuesta con la que compensar a las comunidades que asumirían la acogida de los menores no acompañados que llegan en pateras y en cayucos y que si sumamos los que hay en las islas y en Ceuta llegan a los 4.400.
Resulta que iban a hablar de eso, pero tendremos que esperar porque no estaba preparado el texto y, una vez que lo tengan, sirva a no, se tendrá que negociar con el resto de los grupos parlamentarios para lograr que lo apoyen. ¿Entonces para qué se reunieron? ¿No sabían que iban a hablar de eso? ¿Cómo que hay que esperar otra semana para ver su redacción final? No nos quedó claro a los ciudadanos si llevarán al Congreso de los Diputados este traslado extraordinario de menores bajo protección y si será una proposición de ley, a la que ya sabemos que no hay mayorías que las respalden.
Sin embargo, esa es otra, se requiere una mayoría absoluta que en este momento no existe. Podría ser que la aprueben mediante real decreto ley, que se trataría en un Consejo de Ministros, pero luego se necesitaría una posterior validación parlamentaria, y ahí no hay votos suficientes para aprobarse. Ya sabemos, algunos, que el ministerio de Política Territorial elevó esa consulta a la Abogacía del Estado hace más de un mes, pero aún no ha trascendido siquiera si concluyó su dictamen.
De momento estamos enfrascados en una fórmula económica, eso de la mano extendida, y no precisamente por un pacto, sino en actitud de pedir, y eso conlleva algunas claves importantes para los territorios. Una de estas recetas es si está pensada la de la financiación económica y si con esas perras se cubrirá la acogida de los niños hasta que cumplan 18 años o, por el contrario, serán partidas que deberán definirse cada año y de esto dependerá la actitud de quien está gobernando, pero con los menores en ese territorio.
Otra de las cosas que tienen a los gobernantes de esas comunidades muy preocupados es cuándo llegará ese dinero, si antes de que se produzcan los traslados, como pide Canarias, o después. La solución podría estar en que quien inicie el expediente de traslado del menor, comience el asunto de la financiación, que es la madre del cordero, porque aquí, en ese negocio, en lo que irá el dinero, está la solución final.
Oí, en la misma emisora de radio, una vez en lo nacional y otra en la regional, eso de “reunión fructífera” o lo de “satisfactoria”. Daba la sensación de que no existía ningún tipo de problemas entre el Estado y el Gobierno de Canarias sobre este particular del reparto de los menores inmigrantes.
Había quien discrepaba de esta manera diplomática de valorar el encuentro. Fue el propio portavoz del Gobierno de Clavijo, Alfonso Cabello, que dijo aquello de que “no estamos contentos con la velocidad con la que el Estado está tratando este asunto porque en otras comunidades autónomas y con materias más complejas políticamente, como la amnistía o las competencias en migración hacia Cataluña se ha corrido más». ¿A quién le hacemos caso? ¿A los primeros o al vocero oficial del Gobierno?
Es que en ese encuentro iba todo bien. Clavijo nos llegó a decir a todos los ciudadanos que hasta lo de la agenda canaria iba cumpliéndose en su totalidad. Llegó a explicar que se había producido un retraso y que las cosas de palacio van despacio en lo referente a los compromisos adquiridos.
Como si no quisiera romper el plato de las relaciones y que, es más, aparcaban la vía judicial, porque “la vicepresidenta me ha transmitido que es perfectamente consciente de la situación y que en una semana esto podrá ver ya la luz para finiquitarlo, con lo cual, si se soluciona, pues obviamente nosotros no queremos chocar con ninguna administración”. ¿Y eso no es servilismo?
La agenda canaria, dice Clavijo, se está cumpliendo en un 90 % de los compromisos adquiridos. ¿Seguro? Que se lo digan a los que viven en un contenedor en La Palma, o los 20 millones de obras hidráulicas o los 8,5 millones de ayudas para el riego. No se sabe cuándo vendrán esas partidas económicas.
Son asuntos que van ligados a la aplicación de medidas para compensar la lejanía, la insularidad y la cohesión social y económica. No hemos sabido nada de estos puntos, pero el presidente del Gobierno, Fernando Clavijo, está encantado con el cumplimiento. ¿Le preguntamos a Cristina Valido si opina lo mismo?
Luego está el otro asunto, el del debate sobre el Estado de la Nacionalidad Canaria. Comenzó el pasado martes y ha llenado durante dos días la antena de casi todas las emisoras de radio y de la televisión canaria, que fueron los que transmitieron esa discusión que no va a ningún lado, porque las propuestas de resolución no están auspiciadas por nadie y porque no se cumplen ni nadie hace que eso sea así.
Hablaron los de la oposición y los que apoyan al Ejecutivo canario. Se habló del “modo canario” de abordar los asuntos. No quiero explicar aquí lo que dijo cada uno de los portavoces, porque entiendo que ni a ustedes les importa ni voy a contribuir a difundir algunas de las cosas que se dijeron. Sin embargo, sí que voy a referirme a lo que dijeron en la tribuna de los oradores.
Oí, lo que decían algunos medios de comunicación y me apuntaba el subconsciente a lo de “adulón”, cuando valoraban las intervenciones de unos y otros. Porque esa es la palabra que resonaba en mi cabeza cuando algunos “próceres” de la comunicación evaluaban los discursos que habíamos oído a lo largo de los dos días del debate.
Hablaba el presidente de que a los hoteleros que no paguen más a sus empleados les castigará con más impuestos, lo que nos lleva a preguntarnos eso de ¿cuánto es pagarle más? No sabemos quién será el encargado de hacer esas valoraciones para que unos paguen más que otros o cómo será la fiscalidad a los castigados y si les durará mucho tiempo. Incluso uno se ha preguntado cómo se llamará ese gravamen y quién lo impondrá.
Lo dijo bien claro, que yo lo oí, eso de “o suben los sueldos o habrá más impuestos para la actividad turística” y sonó a amenaza a una clase empresarial que, tradicionalmente, se ha portado bien -y ahí lo dejo- con la clase política y sobre todo con Coalición Canaria. Creo que fue un golpe de efecto o una frase para la galería. Sin embargo, lo dijo, otra cosa es que no tenga recorrido.
También habló de la residencia y de que somos muchos en esta Comunidad Autónoma. En eso le doy la razón, somos muchos y algo hay que hacer. No obstante, la residencia a los foráneos no solo se limita con la compra de inmuebles, también se hace con la limitación de las plazas aéreas, que vengan menos gente foránea.
No puede ser que, por un lado, gravemos a un italiano, pongo, por ejemplo, y que por otro estemos poniendo la mano para que nos financie las mercancías, o los inmigrantes, o el campo canario, o la desalación de las aguas. O una cosa o la otra, pero las dos me cuesta trabajo que puedan hacerse y que la UE lo contemple.
Y luego está lo que opina la gente de la calle, que tenía otra percepción de lo que debe ser un debate como el que ha tenido lugar en el Parlamento de Canarias. Sonaba, algunas encuestas que he oído, la palabra unidad, un argumento que era fundamental, y además realizaban una serie de comentarios que giraban en torno al paro juvenil, a oír a los ciudadanos y que el mensaje final estuviera más en consonancia con los problemas reales de la población.
Es vano todo este planteamiento, porque no hubo nada de eso. El debate de esta semana era calcadito al del año pasado y, si pudiéramos darle a la rueda del tiempo, será el mismo que el del año 2026.
El Canarias7 tituló en primera página que “Clavijo lamenta el “abandono” del Estado y lanza una estrategia canaria con África”. Dos frases que, aunque sacadas del discurso presidencial, nada les dicen a los ciudadanos que siguen con sus problemas de lo que cuesta hoy la cesta de la compra o el alquiler de una vivienda -por no decir la compra- o el combustible con el rellenar un vehículo. Esos son los asuntos que nos inquietan y, aunque la inmigración es una preocupación, lo otro es más importante y lo que ocupa nuestra mente y nos quita el sueño.
El Día tenía un titular de los que hacen época. Decía eso de “Una llamada a la “conjura social” para evitar el “fracaso colectivo” que es tanto como no decir nada. Con esa frase podríamos incluso titular lo que haga el CD Tenerife a partir de ahora, o lo que haga Nueva Canarias en el congreso que realizará antes del verano o incluso…
La Provincia decía, a cinco columnas, que “Canarias dará la batalla jurídica para limitar la residencia” y uno le daba vueltas, llegando a la conclusión de que no se trataba de un titular para los geriátricos, ni para los hospitalizados, ni para los que vivan en una comunidad. Se trataba de un titular que se refería y competía a los extranjeros, pero ¿y los de aquí? ¿Para ellos qué?
Solo el Diario de Avisos lo destacaba en un sumario de primera página y entrecomillaba una frase de que Clavijo advertía que “los efectos del caos mundial llegarán pronto”. Y eso sí que lo notaremos sin que nadie le ponga remedio. Si suben los aranceles, unos como los Estados Unidos imponiéndolos y otros replicando con lo mismo, como la UE, los vecinos seremos los que pagaremos más caro todo. Si se cierran algunos pasos fronterizos o canales marítimos, lo costearemos los de siempre y así podríamos seguir.
En conclusión, y perdonen que sea así, no me convencieron los políticos y sus discursos estuvieron lejos de lo que nos afecta a los ciudadanos comunes que tenemos otras preocupaciones. Ni me convenció la entrevista de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, con nuestro presidente Clavijo, porque está dentro del tacticismo político que impera en estas fechas, tanto en el PP como en el PSOE. Tampoco me gusta que Clavijo califique la reunión de satisfactoria porque no sacaron nada en beneficio de los demás, y eso no puede ser provechoso.
* José MORENO GARCÍA
Periodista.
Analista de la actualidad.
Islas Canarias, 15 de marzo de 2025
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