Ntra. Sra. de la Consolación, Patrona de Santa Cruz
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Ntra. Sra. de la Consolación, Patrona de Santa Cruz
Por José Manuel Ledesma Alonso *
El primer edificio de carácter religioso que los conquistadores españoles construyeron en Santa Cruz, en 1496, fue la ermita de Nuestra Señora de la Consolación, erigida muy cerca del lugar donde se celebró la primera misa.
Su fundación se debe al «consuelo» que Fernández de Lugo recibió de su amigo y compañero de armas, Lope de la Guerra, después de haber sufrido la derrota de Acentejo, vendiendo los dos ingenios de azúcar que tenía en Agaete para que el Adelantado pudiera proseguir la conquista de Tenerife.
Fernández de Lugo, al ver el noble gesto de su amigo, le abrazó y le dijo: «En acción de gracias os prometo hacer en este mismo sitio una ermita con el título de Nuestra Señora de la Consolación».
La ermita, construida donde hoy se levanta el monumento a La Candelaria, aglutinó los sentimientos religiosos de los primeros colonizadores de esta Villa, a la vez que concentró las habituales manifestaciones devotas y el culto ante la imagen de Nuestra Señora de la Consolación, la primera devoción mariana de Santa Cruz.
Esta imagen portátil -de campaña- que el Adelantado hizo traer de Sevilla, es una pequeña talla de 46 centímetros de alto, ataviada con túnica y manto sobre los hombros, cubierta su cabeza por una especie de cofia que deja ver parcialmente sus cabellos dorados.

Imagen de Ntra. Sra. de la Consolación, en la Iglesia Parroquia Matriz de La Concepción.
La pérdida de sus manos originales dificulta su lectura iconográfica, pues no sabemos si llevaba Niño Jesús o portaba algún objeto o atributo; aun así, continúa siendo una joya muy valiosa por su significación histórica y por su meritorio valor artístico, además de estar considerada la imagen más antigua del Archipiélago, desde que se perdió la primera imagen de La Candelaria, en 1826.
La Consolación, como patrona de la Villa de Santa Cruz, celebraba su festividad el 15 de agosto, con vísperas, misa mayor con sermón, y procesión, a la que asistía el Cabildo de la Isla, residente en La Laguna, lo que da a entender la importancia que se le concedía. Incluso llegó a tener cofradía.
Debido a que en el lugar donde se encontraba la ermita de Nuestra Señora de la Consolación comenzó a construirse el Castillo de San Cristóbal, en 1575, el Cabildo se comprometió por escritura notarial a su reconstrucción en un montículo situado entre el Barranco de Santos y el Barranquillo del Aceite (calle Imeldo Serís), donde hoy se halla el Centro de Arte la Recova. Los frailes dominicos tomarían posesión de la citada iglesia el 26 de marzo de 1610.
Dos días antes, en La Laguna, la orden de predicadores, conocida también como orden dominicana, había capitulado su fundación y patronato con los hermanos Luís y Andrés Lorenzo, capitanes y regidores de la Isla, familiares del Santo Oficio y acaudalados mercaderes, quienes edificaron la capilla mayor, colocando en su altar un tabernáculo para la Santa Imagen, además del sagrario para el Santísimo Sacramento.
Cuando a mediados del siglo XVII, la pequeña iglesia fue transformada en un templo de dos naves y la primitiva imagen de La Consolación resultó pequeña para presidirlo, en la hornacina central del retablo de la capilla mayor colocaron una nueva imagen de Nuestra Señora de la Consolación, de mayor tamaño y de vestir.
Años más tarde, uno de los frailes escribió: “desde que pusieron la imagen que hoy está en el altar mayor, por ser la otra pequeña, los milagros han cesado. La imagen que había en la ermita era muy milagrosa y de mucha devoción, pues concurrían devotos de todas las partes de la Isla a pedirle en sus necesidades, consiguiendo muchos el remedio por medio de esta milagrosa imagen”.
Aneja a la citada iglesia, los frailes construyeron un convento de dos plantas, donde se ubicaban las celdas y el resto de las dependencias. En su fachada principal tenía un gran balcón canario corrido, junto a un amplio claustro interior y una pequeña torre de sillería rematada en espadaña.
En él solían pernoctar los dominicos que desde La Laguna iban de viaje hacia Las Palmas, donde se encontraba la sede catedralicia, y también los frailes que venían de la península o de otras islas. También había habitaciones para los romeros que acudían a su fiesta desde otros puntos de la isla, pues el culto a la Virgen tenía gran popularidad. En 1798 el convento contaba con 19 religiosos y 4 conversos.
El convento dominico de la Consolación, propició y aglutinó en su entorno la formación de un nuevo barrio en Santa Cruz: el Barrio de Vilaflor o de la Consolación, formado por las calles de Miraflores, Canales (Ángel Guimerá), Santa Isabel (Carmen Monteverde) y Consolación (Puerta Canseco).

Fotocomposición del convento, obra de Víctor Ezquerro.
Cuando el 25 de julio de 1835 un Real Decreto -Desamortización de Mendizábal- suprimió los monasterios y conventos religiosos que tuvieran menos de doce individuos profesos, de los que ocho fueran de coro, los frailes se vieron obligados a desalojar su convento, pasando a ser utilizado como cárcel pública y casa de asilo.
En 1848, dado su estado ruinoso, el convento sería derruido y, en su solar, el Ayuntamiento de Santa Cruz construiría el Teatro Municipal -Guimerá-, en 1849, y la Recova -Centro de Arte La Recova-, en 1851.
Entre los objetos de culto que fueron llevados a la Iglesia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción se encontraba la primera imagen de Nuestra Señora de la Consolación, que hoy se venera en la hornacina baja del retablo de la capilla de San Bartolomé, bajo el Calvario del Buen Viaje, que también vino de aquel convento. El retablo mayor y la imagen de vestir de la Consolación, pasarían a la iglesia de San Francisco, donde recibe culto.
Por tanto, la imagen de Nuestra Señora de la Consolación constituye un hito histórico para Santa Cruz de Tenerife, pues mientras existió el convento que llevaba su nombre se le veneraba y festejaba como Patrona de la Villa, al igual que llevaba su nombre el barrio y la calle donde se encontraba.
* José Manuel LEDESMA ALONSO
Técnico en la Organización de Servicios Escolares, Inspección de Educación.
Director de la Radio-Enseñanza en Canarias. Radio Popular de Tenerife.
Fundador y Profesor del Colegio Miguel Pintor de Santa Cruz de Tenerife.
Director del Centro del Profesorado de La Laguna.
Asesor de Educación Ambiental. Consejería de Educación del Gobierno de Canarias.
Miembro de la Tertulia Amigos del 25 de Julio.
Miembro de los Hidalgos de Nivaria.
Cronista Oficial de la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife.
Santa Cruz de Tenerife, 1 de abril de 2026



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