VISIONES ATLÁNTICAS / 281
Lamentos por Europa

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Hugo Luengo *

 

 

Nos dolemos por Europa ante una construcción temerosa, que viene desvirtuando las esencias del proyecto liberal de mercado único, alzado sobre las ruinas de la guerra mundial, contra los nacionalismos y las ideologías extremas de izquierda y derecha. De manera que alejados del fin de la historia, vemos la lectura del filósofo francés Pascal Bruckner (París 1948), en “Sufro luego existo”.

 

Manifiesto contra la cultura imperante del “victimismo”, que nos convierte dice, en una sociedad de “niños mimados”. Hemos asumido el fin del heroísmo, producto de la guerra y las actitudes viriles; así valoramos a las víctimas y desconfiamos de los héroes.

 

Las sociedades de consumo han convertido la satisfacción inmediata, el hedonismo, en derecho humano; que en la educación deja a nuestros hijos carentes de resistencia al sufrimiento e incapaces de gestionar sus fracasos. Convertimos en víctimas a todas las minorías, mujeres, homosexuales, discapacitados, negros, indígenas, cambio climático, etc. Desplazando el marco de libertad, igualdad, y fraternidad, hacia el “woke”, atrapado en valores ajenos a la razón.

 

Conciencia de Europa y razón a que nos llama Jurgen Habermas (1930-2026) filósofo de la escuela crítica de Frankfurt y discípulo de Theodor Adorno; padre de la “teoría de la acción comunicativa” y crítico defensor de la Ilustración. Su pensamiento es ajeno a la desilusión y antídoto contra la izquierda derrotista. Nos señala la importancia de la “democracia deliberativa”, racionalidad que exige el concurso de las ciencias sociales, para dar cuerpo a las “democracias liberales”.

 

Un dilema es una encrucijada donde toda decisión implica una pérdida. Desajustes que encontramos en la decadencia de la socialdemocracia, que pierde base social, ante el problema de la vivienda, salarios precarios, deterioro de los servicios públicos e infraestructuras. Unas clases medias en progresivo deterioro económico, cuyo vacío llena el centroderecha.

 

El continente no confía en la globalización ni en el afán regulatorio de Bruselas. Guardián de un orden que ya no existe, sin identidad y sin asumir los valores de la civilización cristiana occidental, incorporados en la “Declaración Universal de los Derechos del Hombre”, de la ONU en 1948.

 

Lamento el dilema mal resuelto por Europa, cuando aleja su identidad, al no reconocer los valores culturales y no sólo religiosos, de su democracia liberal, desvirtuando la esencia del mercado único. Ursula von der Leyen representa el abrazo de la UE a la filosofía “woke” aplicada a la economía, con una política económica extractiva y paralizante. Ignora la realidad en una ceguera ideológica donde el “progreso económico” se olvida de la “destrucción creativa”, que diría Schumpeter, que al tiempo la IA multiplica. Imparable declive de la UE respecto de EEUU y   China. Hace 15 años la UE y EEUU eran iguales en PIB y ahora nos superan en un 80%, con productividades duplicadas.

 

Recuperar el capitalismo de libre empresa obliga a revertir los mandatos ideológicos contra el proyecto liberal, sus 4 libertades, la competencia y la eliminación de la burocracia kafkiana, que se extiende hacia los estados y por abajo a sus regiones y municipios. Con la Inteligencia Artificial, carente de lideres en la UE, mientras Silicon Valley innova, la UE aparece con leyes y multas, sin incentivos para invertir e innovar. Prioriza la redistribución sobre la creación, no asume riesgos.

 

Somos una sociedad de funcionarios ajena a la realidad, donde la UE no tiene mayorías para decidir ante le globalización, ni ante la defensa, al carecer de un soporte industrial sólido. Con la “Agenda Verde”, seguimos desmantelando la industria, nuestra energía con un coste medio 2,5 veces superior a EEUU y China y el mundo agrario expulsado. Lástima que la nuclear sea verde en la UE y no en España, más asimetrías.

 

Volvemos a la cultura del “victimismo woke” (neocomunismo gramsciano), cuando Macron en Francia aprueba una ley, prohibiendo en el matrimonio mantener relaciones sexuales como deber conyugal. Tan “woke” como la ley española del “Si es Si”, que deriva a la decisión de la mujer el derecho de impedir este deber conyugal.

 

Atentados directos a la institución familiar y sus valores, situados en el ámbito privado de la familia y por ello ajena a que sus decisiones sean invadidas por el estado que las degrada. Institución bloqueada sin la cual la natalidad, las pensiones y Europa son imposibles. En “Estudio de la Historia” el inglés Arnold Toynbee, señala que “las civilizaciones mueren por suicidio no por asesinato”. O sea.

 

 

Hugo LUENGO BARRETO

Arquitecto y bodeguero.

 

 

Islas Canarias, 30 de marzo de 2026

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