ANTE LAS ELECCIONES 2026 (I)
La dignidad de España
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Antonio Martinón Cejas *
Hace ahora casi veinte años, se produjo un incidente en la Cumbre Iberoamericana de 2007. Hugo Chávez, presidente de Venezuela, llamó fascista a José María Aznar. Entonces, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero exigió respeto para su antecesor en el cargo.
Creo que hizo lo que había que hacer: habló para proteger las instituciones democráticas de nuestro país de un ataque desde el exterior. Zapatero actuó en defensa de la dignidad nacional. Desde entonces han cambiado mucho los comportamientos políticos en España y a veces nos encontramos que las agresiones a las instituciones nacionales proceden desde el interior de nuestro propio país.
La España que quiero es una España digna y que la sociedad española trate con respeto a quienes la componemos, asumiendo los derechos de todos los españoles y propiciando su bienestar. De ese modo se trata a sí misma con dignidad. De eso hablaré en los otros artículos de esta serie. Ahora me referiré a la dignidad en el ámbito internacional.
Nuestra dignidad como nación, en primer lugar, significa el respeto de los otros países a la integridad de nuestro territorio. Cuando hace dos meses unas ochenta mil personas entraron en Ceuta, hubo un intenso sentimiento en buena parte de los españoles, de que se vulneraba nuestra respetabilidad como país. De repente, los habitantes de la ciudad se encontraron con una alteración profunda de su vida cotidiana. De la noche a la mañana su ciudad dejaba de serlo.
También muchos hemos pensado que la dignidad del país nos obligaba a dar un trato humano, con respeto a la legalidad, por supuesto, a los miles de menores y adultos que han continuado en Ceuta durante semanas. Han surgido numerosas dificultades al no lograrse un compromiso y un entendimiento total por parte de las diferentes administraciones en la resolución de los problemas.
Los partidos que se sitúan en la oposición, PP y Vox, se alinean sistemáticamente con las políticas de Donald Trump y participan de los ataques que el presidente norteamericano le dirige al presidente del Gobierno de España. Creo que es muy poco digno lo que hacen.
El presidente de los Estados Unidos suele faltar al respeto a otros gobernantes, creo que principalmente a los que le adulan, y ha hecho saltar por los aires buena parte del sistema de relaciones entre países. España ha mantenido una política de dignidad nacional al mostrarse contra el genocidio que el Gobierno de Israel realiza en Gaza. También al negarse a colaborar con la guerra ilegal contra Irán, o al expresar su apoyo pleno a Ucrania contra el gobierno ruso.
Posicionamientos de España que son totalmente legítimos y, añado, decentes. La oposición no comparte la política exterior del Gobierno y eso habrá que aceptarlo, pero no se entiende que apoyen las políticas de otros países, que se alejan del interés español, del respeto a la legalidad internacional y de la defensa de los derechos humanos. Ahí no hay dignidad.
España adopta en sus instituciones nacionales las decisiones que considera mejor sobre cualquier asunto. Lo hace con lealtad a los países amigos, socios en organizaciones supranacionales, pero contribuyendo conforme a nuestra capacidad política y económica, de acuerdo con los socios, pero sin supeditar las decisiones a la voluntad de ningún dirigente extranjero. Por dignidad.
Me gustaría que después de las elecciones España tenga un Gobierno que mantenga la dignidad de nuestro país, que viene a ser la dignidad de todos nosotros.
* Antonio MARTINÓN CEJAS
Catedrático de Análisis Matemático de la Universidad de La Laguna (ULL)
Consejero de Trabajo de la Junta Preautonómica de Canarias (1978-1979)
Vicepresidente del Gobierno de Canarias (1983)
Senador autonómico designado por el Parlamento de Canarias (1983-1984)
Gobernador Civil de Santa Cruz de Tenerife (1984-1987)
Diputado en el Congreso por la provincia de S/C de Tenerife (1993-2000)
Rector Magnífico de la Universidad de La Laguna (2015-2019)
Santa Cruz de Tenerife, 19 de octubre de 2026.



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