EL COTARRO Digital
Nº333, del domingo, 24/01/2021

AL FINAL DE ESTE ARTÍCULO, TRAS LA FIRMA, PUEDES DEJAR TU OPINIÓN Y RESPUESTA…

Por José Carlos Marrero *

 

ISRAEL VACUNADO Y RELEVO EN LA CASA BLANCA

  • Sin duda alguna, el mes de enero de 2021 pasará a la historia por tres cosas absolutamente históricas: la llegada de las vacunas para “matar” la pandemia del coronavirus SARS-CoV2, el asalto al capitolio de los Estados Unidos por parte de una horda de energúmenos seguidores del “Trumpismo”, y el relevo en la Casa Blanca, saliendo de la misma el republicano Donald Trump y accediendo a la presidencia el demócrata Joe Biden. Imagino que estarán ustedes “empachados” de información sobre la pandemia y, por ello, permítanme que de ella solo diga que siento envidia del pueblo israelita, del presidente de Israel, Reuven Rivlin y del primer ministro de su Gobierno, Benjamín Netanyahu, que, entre todos, han logrado que, en pocos días, Israel sea el primer país del mundo con toda su población ya vacunada contra la COVID y supuestamente inmune. Envidia sana. Pero, dicho lo anterior, me voy a centrar en algo que he estado pensado en estos últimos días (y meses) respecto de lo sucedido en los Estados Unidos de América y el respeto hacia la / “su” bandera.

Bandera de España, que debería unir a las 17 autonomías, y bandera de los Estados Unidos, que une a los 50 estados que conforman la unión.

 

DE UN TRAPO A UNA BANDERA, PASANDO POR TRUMP

  • Para curarme en salud y antes de que alguien se pueda equivocar etiquetándome de alguna u otra manera, les manifiesto que (sin estar de acuerdo con ellas) conozco y respeto a muchas personas que piensan que una bandera es tan solo un cacho de trapo sin valor alguno. Sin embargo, creo que una bandera desde un punto de vista neutral, imparcial, al margen de partidos e ideologías, debería representar la unidad de un país (respetando la diversidad de sus regiones y comunidades autónomas, con sus respectivas banderas) el sentimiento de esa unidad, la representación de la misma en el exterior y la representación de toda la ciudadanía y del Gobierno propio de ese país. Con todo respeto a todos, esa es una de las cosas que me gusta de un país serio y democrático. De países como el Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y, por supuesto, tras la última campaña electoral, también de Estados Unidos. ¿Se han fijado en la puesta en escena de los mítines de ambos contrincantes, tanto Joe Biden por los Demócratas, como Donald Trump por el partido Republicano?

 

Dos personajes, dos perfiles personales, dos estilos de vida, dos maneras de entender la política, pero un solo país y una sola bandera, que respetan los dos

 

LAS ESPAÑAS DE MACHADO EN DOS BANDERAS

  • En España, nuestro país, la bandera nacional es utilizada de forma torticera, irrespetuosa, sesgada, partidista y no sé cuántos calificativos más darle. El actual presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, fue criticado (incluso en el seno de su propio partido, el PSOE) por salir en más de un acto acompañado por una gran bandera nacional de fondo. Pero es que también al líder de la actual Oposición, Pablo Casado le criticaron y tacharon de fascista por poner nuestra Bandera Nacional también de fondo. Paralelamente, claro, nadie discute que Pablo Iglesias (Podemos) enarbole la anterior bandera republicana como suya y, por otro lado, Santiago Abascal (Vox) se arrope con la española casi como si fuera patrimonio exclusivo de la formación que representa. En medio de todo, mucha gente, equivocadamente, se empeña en encasillar a la ciudadanía de a pie en una y otra ideología, partido político o tendencia a la hora de votar, según la bandera que luce con un pin en su solapa, la que lleva en una pulsera o, últimamente, en la mascarilla anti COVID.

Arriba: Pedro Sánchez (PSOE) y Pablo Casado (PP). En medio: Santiago Abascal (Vox) e Inés Arrimadas (C’s) Abajo: Pablo Iglesias (Podemos) y Alberto Garzón (IU) dos miembros del Gobierno de Coalición, que prometieron sus cargos ante la bandera nacional, pero que, cuando pueden, utilizan la republicana.

 

MEZQUINA MANERA DE CLASIFICAR A LAS PERSONAS

  • Pero lo cierto y verdad, respetando la historia y, una vez más, respetando a todo el mundo, todos los españoles, tras una modélica transición a la bendita democracia (reconocida por todo el mundo) nos dimos una bandera democráticamente y por consenso, que no hemos sabido (o no hemos querido) que cale en el sentimiento generalizado de nuestra ciudadanía. Quizá algo habremos hecho mal. En Estados Unidos, Suecia, Francia, o el Reino Unido, llevar y lucir la bandera de tu país es motivo de orgullo. En la puerta de tu casa, en la solapa, en una pulsera, en tu coche o donde te dé la gana. Y eso no significa que seas de derechas, de izquierda o mediopensionista. NO quiere decir que seas del PSOE, del PP, de Podemos, Ciudadanos o Vox. En este país nuestro, hoy poner la bandera nacional en cualquiera de esos lugares puede ser motivos de problemas y de tener más de una situación desagradable, por no decir un disgusto gordo. Y seguro que, por todo lo que estoy escribiendo en El Cotarro de hoy, ya más de uno me estará llamando españolista, cuando no directamente facha. Al final, lo que me pone triste y hasta me cabrea es que, sin necesidad ninguna, se empeñen en clasificarnos a las personas en función de una u otra bandera. Sin respetar la bendita libertad. Y yo reivindico verdad, unidad y libertad

Pin de la bandera de Canarias oficialmente aprobada en nuestro Parlamento Regional

 

EN NUESTRA TIERRA NO NOS QUEDAMOS ATRÁS

  • La misma mediocridad, mezquindad o torpeza tenemos en nuestra querida tierra canaria. Parece que tenemos dos banderas, cuando no tres. En primer lugar, la bandera oficial, legal, democrática y mayoritariamente aprobada en 1982 por nuestro Parlamento de Canarias y refrendada Ley Orgánica de reforma del Estatuto de Autonomía de 2018, firmada por El Rey, Felipe VI y el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, siendo Fernando Clavijo Batlle el presidente autonómico. Esta es la bandera de tres franjas verticales en colores blanco, azul y amarillo, a partir de la asta, con el escudo oficial (el de los dos canes) en el centro. Por otro lado, está la bandera canaria con las siete estrellas verdes. Algunos (o muchos) quieren asimilar a la bandera “oficial” con los “españolistas” y, yendo más lejos, con la “derecha”. Por su parte, también algunos (o muchos) quieren asimilar la de las siete estrellas a los “nacionalistas” y, yendo más lejos, a los “independentistas”. Esta bandera, en la actualidad, se quedaría un poco “coja” al faltarle la octava estrella por La Graciosa (que también es hijita de Dios, tiene su corazoncito y merece estar).

Parece que también a los canarios se nos clasifica y/o discrimina según qué bandera canaria sea la de nuestra predilección.

 

DEBATE INTERESADO ENTRE BANDERAS

  •  Siempre he dicho públicamente (y hoy lo escribo) que, cuanto antes sea posible y de cara al futuro (pensando sobre todo en nuestra infancia y juventud) deberíamos aclararnos nosotros mismos, y, de nuevo democráticamente y mejor por consenso, revisar esto de los símbolos y, si hiciera falta, reformar (como se hizo con el Estatuto de Autonomía) lo que proceda de la mejor manera. En lo de nuestra bandera, además, el amor, el sentimiento y el respeto hacia ella no termina de calar por el debate de su duplicidad y hasta porque en las fiestas populares se ponen (creo que porque son más baratas) con las franjas en sentido horizontal. Y peor aún, en determinadas islas o lugares se pone con el blanco y azul encima (como si Tenerife estuviera por encima de Gran Canaria) y en otros, como dice el mago, “a la viceversa”, el azul y amarillo por encima, como si predominase Gran Canaria sobre Tenerife. Como diría don Juan Ríos Tejera (nuestro popular y respetado “Juanito Cabeza”) … “¡no me busquen problemas donde no los hay!” …. y… “¡arreglen eso por las buenas!”

  ¿Tenerife o Gran Canaria por encima?… “¡no me busquen problemas donde no los hay!”…. y… “¡arreglen eso por las buenas!”

 

ENTRE EL HIMNO O EL PASODOBLE ISLAS CANARIAS

  • Y en esto, si me apuran, incluyo el himno oficial. Porque, no me negarán (y en esto creo que sí hay consenso unánime) el actual himno, a partir de una variación del Arrorró, con letra de Fernando Garcia Ramos y música de Juan José Falcón Sanabria, no lo siente como suyo (dicho sea, con todo respeto para sus autores) ni los perros del escudo de Canarias. Sin embargo, por poner otra realidad, no me negarán que el pasodoble Islas Canarias, aunque esté compuesto por el catalán Josep María Tarridas, lo siente en su alma hasta el último canario o canaria allí donde esté, con la carne de gallina, los pelos como escarpias y, muchas veces, con más de una lágrima en los ojos… ¿o no es cierto?… ¿No es éste nuestro “verdadero” y sentido himno? Debemos y podemos consensuar una sola bandera y un himno que nos unan. Me resisto a creer que también estamos condenados a estar distanciados, por no llegar a decir que divididos y hasta enfrentados por un asunto de himnos y banderas, que se puede y debe solventar desde la unidad, la inteligencia, la generosidad y el consenso.

 

  Fernando García Ramos (i), Josep Tarridas (c) y Juan José Falcón, autores de dos himnos.

 

PERO QUE NO ME TOQUEN LA CABRA DE LA LEGIÓN

  • Voy terminando El Cotarro de hoy asegurándoles que esta deriva sale espontáneamente desde mi convencimiento personal de que es mejor seguir unidos. Y, a ser posible, con una sola bandera (como en Estados Unidos, con perdón) que no venga el PSOE, ni el PP, ni CC, ni Podemos a patrimonializarla. Ni la bandera oficial, ni la de las siete estrellas. Antes prefiero que nos unamos todos en una sin escudo y sin siete (u ocho) estrellas verdes. Las tres franjas verticales y que lleguemos pronto a asumirla, respetarla quererla y defenderla, como bandera común de todos los canarios, por encima de ideologías y partidos. Y, antes de terminar, recordar, asumiendo las palabras de un amigo (casi un hermano), Ignacio Pintado Mascareño, una persona excepcional y una mente privilegiada que, tristemente, ya no está con nosotros. Ignacio siempre me/nos decía: “Yo soy más canario que el “padre” Teide… A mí a Canario no hay quien me gane; pero que no me toquen la cabra de la Legión”. Estoy seguro de que, en una inmensa mayoría, la ciudadanía de Canarias se siente española y solo requiere que se entienda, reconozca y asuma nuestra idiosincrasia y nuestra indiscutible realidad ultraperiférica, archipielágica y, por tanto, interinsular. Solo eso, que no es poco, pero tampoco es mucho.

Tal como yo lo veo y desde mi humilde opinión, creo que lo que representa este lazo, es lo que debe motivar a nuestros responsables políticos.

 

MIENTRAS TANTO, EL EJÉRCITO AYUDA EN SILENCIO

  • Es de bien nacidos el ser agradecidos y, en medio de todo lo anteriormente expuesto, el Ejército de España sigue actuando y colaborando, callada pero eficazmente, en la lucha contra la pandemia. Por ello, las unidades que manda el teniente general Carlos Palacios Zaforteza, como jefe del Mando de Canarias, han estado esta última semana, callada y discretamente, colaborando con su trabajo en la isla de Lanzarote, ayudando a desinfectar los centros de Playa Blanca, Playa Honda, Tahiche o Valterra. Es muy fácil opinar alegremente y pensar que ejército y milicia son siempre y obligatoriamente sinónimos de guerra, ataque y violencia, sin pensar que, seguramente, son mucho más protagonistas de la defensa, la disuasión y la paz. Esta imagen que ahora les pongo son reflejo de lo que han estado haciendo estos últimos días en territorio conejero dentro del marco de la Operación “Misión Baluarte”, los equipos de descontaminación de la Brigada “Canarias”. Estas labores se encuadran dentro del apoyo realizado por las unidades del Mando de Canarias en la recepción, transporte y custodia de la primera remesa de vacunas hasta su entrega a las respectivas autoridades sanitarias locales, o el trabajo diario de los rastreadores militares que actualmente están realizando en las islas de Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote. Es muy fácil (y libre) opinar y criticar alegremente la realidad de las Fuerzas Armadas, su espíritu, su misión institucional y su profesionalidad en el marco de nuestra democracia y nuestra Constitución. Pero en los momentos difíciles, bien que tiramos de ellas y nos honra su trabajo “en pie de paz”, en pro de nuestra defensa y la de nuestra tierra, así como su predisposición para ayudar, como ahora, en los momentos de crisis, catástrofes o tragedias de cualquier tipo. Y esto hay que agradecérselo.

Efectivos del Mando de Canarias actuando en Lanzarote para prevenir la COVID

 

EL MIRLO SE VIO, PERO SIN CAPTURAR SU IMAGEN

  • Les recuerdo para terminar que un personaje muy especial, Juan Canario, fiel lector de El Cotarro desde hace años, a la vez que autor de curiosos artículos publicados en la plataforma hermana, Canarias en Positivo, asegura haber visto un ejemplar de mirlo blanco (que augura buena suerte y mejor año y futuro) volando por los alrededores del Parque García Sanabria y ha pedido la colaboración de todos para confirmar la noticia. Reseñar, una vez más, que Juan Canario es el seudónimo que utiliza un veterano empresario canario de éxito, muy bien informado y gran analista de la realidad que padecemos, que ha vivido siempre de forma discreta y cuidando su anonimato todo lo que puede y más. Por ello, cada vez que Juan Canario desea hacer llegar alguna de sus sesudas reflexiones, manifestar su opinión o plantear sus curiosas teorías, escribe un artículo en la plataforma de análisis y debate, Canarias en Positivo, pero, en vez de firmarlo con su nombre, los artículos que escribe me los pasa a mí y yo los publico en su nombre. Los pueden ver y disfrutar de ellos leyéndolos en: canariasenpositivo.com

Fotografía de un mirlo blanco, aunque el del parque puede tener alguna manchita.

 

EL CONCURSO ACABARÁ, CON O SIN FOTO, EL DÍA 30

  • Esta pasada semana hemos recibido el mensaje de una persona que, no solo asegura haberlo visto, sino que lo grabó con su móvil hace un mes… pero que inconscientemente borró la grabación. Para terminar, les recuerdo que el curioso y desinquieto Juan Canario me propuso que hiciéramos un concurso público con dos premios. Seguimos premiando a la primera fotografía que nos llegue, y otro premio para la mejor y más bonita que nos llegue. Pero en las que se demuestre, clara y fehacientemente, que el mirlo blanco realmente existe y que está viviendo y volando por el parque García Sanabria o sus alrededores cercanos. Las personas que deseen participar, amantes a la fotografía o simplemente curiosos, solo tienen que enviar sus fotos en archivos en formato JPG, vía correo electrónico, a: info@elcotarro.com. El único requisito que se precisa es que en la foto quede claro que se trata de Santa Cruz de Tenerife, del parque o sus alrededores, y que, de alguna manera, se acredite que es una foto actual. Anímense, busquen al mirlo blanco (que encima les dará suerte) y envíennos su foto antes del día 30 de enero. Juan Canario y yo les diremos el resultado y lo que proceda en la edición de El Cotarro del día 31. Si es que se logra fotografiarlo, claro. Ahhh… Sepan que los mirlos suelen estar activos, volar y salir en las horas del amanecer y cuando está atardeciendo.

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