EL MONÓLOGO / 206
Vuelta de la burra al trigo

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Por Pepe Moreno *

 

 

Vuelve la burra al trigo, que es una frase hecha y que se usa para expresar el hartazgo y el fastidio frente a algo que se repite numerosas veces, como por ejemplo una opinión, argumento o error, sin que el interlocutor enmiende un ápice su discurso; incluso repitiéndolo cuando se ha dado por zanjado el asunto. Es decir, que la persona en cuestión la comparamos con el animal que regresa una y otra vez al campo de trigo y lo destroza, por muchos desvelos y esfuerzos que ponga el dueño del animal en que este no incurra en la misma acción; pues en su terquedad no aprende ni aprenderá.

 

Nos podría valer para este artículo, porque ya la semana pasada casi les decía eso de “no somos nada” o que “qué poco pintamos”, en sendos monólogos en los que explicaba lo nulo de nuestros intereses frente al Gobierno del Estado o los de la Unión Europea. Les explico.

 

Convocan las elecciones en un territorio concreto, el de la Comunidad Catalana, e inmediatamente nos dicen que no habrá Presupuestos en toda España, que se prorrogan los ahora existentes, los del 2023, porque no existen suficientes apoyos para aprobar las cuentas por parte del PSOE, que son los que gobiernan. No habrá, pues, una negociación sobre la denominada “agenda canaria” porque no es necesario y eso nos abre una brecha importante en nuestros dineros, los que tienen que venir del Ejecutivo Central.

 

De momento se nota ya un “roto” de unos 448 millones de euros, según la consejera de Hacienda, Matilde Asián y que tiene su máximo exponente en el sistema de financiación autonómica que se verá afectado. Sin embargo, hay más. Un agujero en el capítulo de ingresos de las cuentas canarias para el presente ejercicio de, aproximadamente, 168 millones de euros.

 

Esa cantidad se produce por un desfase entre lo calculado por los técnicos de la Hacienda regional y la cuantía que nos debería corresponder en este ejercicio. Para que me entiendan, el Gobierno del PSOE prometió 7.393,9 millones de euros y de repente solo están garantizados los susodichos 6.945,2 millones, es decir, que hay 448,7 millones de euros menos.

 

Ahora mismo, los presupuestos canarios ascienden a 7.113,1 millones de euros y que es el resultado de la suma del sistema de financiación –5.889,1 millones– y la liquidación del ejercicio de 2022 –1.224 millones–, ya que el ajuste de los pagos a cuenta se lleva a cabo a dos años vista. De ahí salen los 168 millones menos de los que les hablaba antes.

 

Con este panorama, no es de extrañar que se haya dicho que todo esto afecta a la financiación de los servicios públicos. Porque es precisamente la importancia de lo que está en juego –tanto de Canarias como de las demás regiones del país–, la que nos podría llevar a buscar una vía de transferencia, como decretos leyes, para que lleguen todos los dineros que habrían llegado con la aprobación de unos nuevos presupuestos. No obstante, eso es, de momento, una posibilidad.

 

Me consta que en Hacienda están trabajando a destajo para ver de qué manera podrían ajustarse los presupuestos en el caso extremo de que el Ejecutivo central no activase ninguna alternativa. Para ver, en definitiva, de dónde arañar esos 168 millones de euros que permitirían mantener sin cambios las cuentas iniciales aún en el peor de los escenarios. Esa es ahora la primera preocupación, si bien el Gobierno de Canarias no va a renunciar en modo alguno a los 280,8 millones extras –por así decirlo– que salió del último Consejo de Política Fiscal y Financiera.

 

Por eso decía al principio lo poco que pintamos, o que nada les importamos. Convocan elecciones para el 12 de mayo en Cataluña y en el Gobierno Central deciden no presentar los presupuestos porque no se da el escenario necesario. Poco les importa, a todos los que se sientan en el Consejo de ministros y ministras, lo que puede pasar en el resto de España.

 

Y ha sido el propio Pedro Sánchez quien ha tomado la decisión de renunciar a los Presupuestos de 2024, ordenando a todos ellos, con la vicepresidenta María Jesús Montero al frente, que empiecen a trabajar en los de 2025, con calma y cuando esté clarificada la situación política en Cataluña. No les importamos nada, porque le han dado a la idea de aprobarlos en el momento habitual, a finales de año, comenzando su tramitación en septiembre u octubre. Los Presupuestos de 2023 se prorrogarán así todo 2024.

 

Hemos visto lo que nos restan y que, según ellos, no tiene sentido negociar las cuentas con los partidos pendientes de las elecciones catalanas, como si todos fuéramos a las elecciones. Lo que de veras les importa es que la negociación pueda ser complicada en plena precampaña catalana, porque cada partido querría sacar el máximo posible, y subiría el precio con la vista puesta en unos comicios muy abiertos. Como decía, el adelanto electoral ha trastocado todos los planes.

 

Y es que el panorama no puede ser más inquietante, con tres elecciones en los siguientes tres meses —vascas en abril, catalanas en mayo y europeas en junio— el Gobierno se pone así ya en modo campaña electoral y asume que la consolidación de la legislatura que esperaba para las próximas semanas tendrá que esperar algo más. Por tanto, los demás españoles no importamos mucho más.

 

Todo esto por un problema con un mega casino en Tarragona, que se iba a construir en un edificio singular como es el Hard Rock en Tarragona. Los Comunes son los representantes en Cataluña de Sumar y eso, por lo visto, al señor Sánchez, le ha sentado como un tiro y no se lo perdona a Yolanda Díaz, que es la que manda en la formación nacional, pero que no controla a los suyos en Cataluña.

 

Por lo que cuentan, la líder de Sumar tenía que presionar a los comunes para que no tumbaran los Presupuestos. Y, a su vez, Sumar intentó que Sánchez presionara a Salvador Illa, líder del PSC, para que cediera algunos aspectos del megaproyecto, especialmente la reducción de la fiscalidad del juego, y así encontrar un acuerdo.

 

Esto ha llevado a pensar que Díaz no controla a su formación, y no ha impedido que los comunes pusieran en riesgo indirectamente la estabilidad del Gobierno al tumbar los Presupuestos de un aliado. Por su parte, en Sumar se instaló la sensación de que Illa quería ir a elecciones, y por eso forzó la situación, y Sánchez no se lo impidió.

 

Y todo esto con un Carlos Puigdemont que será candidato, porque podrá serlo, ya que cree que la amnistía llegaría para la investidura, aunque hay quienes hacen cálculos y lo señalan como poco probable. ERC además cree, según fuentes de este partido, que el PSC está ahora más débil por el caso Koldo. Mientras tanto, desde el PSOE y el PSC están convencidos de que Illa tiene mucha fuerza como candidato y están seguros de que será con comodidad el partido más votado, aunque no está claro si podrá gobernar, como le pasó en las últimas elecciones.

 

En otras palabras, nos están manejando desde esa parte del Mediterráneo. Coincido con lo manifestado por el vicepresidente del Gobierno Canario, Manuel Domínguez, quien lamenta que las Islas estén “secuestradas” por los independentistas catalanes.

 

Fíjense en la trascendencia de este hecho, no contar con presupuestos, ya que Fernando Clavijo tenía previsto desplazarse a Madrid justamente para negociarlos. De nada servirá que la única diputada que tiene Coalición Canaria en el Congreso, Cristina Valido, haya exigido al Gobierno que cumpla con los asuntos que se pactaron para la legislatura y la investidura de Pedro Sánchez mediante decretos.

 

Valido aprovechó su intervención en el debate sobre la ley de amnistía en la Cámara Baja para lanzar este aviso y también para manifestar su preocupación por renunciar a la elaboración de los Presupuestos. Algo que, a su juicio, desmiente al Gobierno cuando decía que sus pactos con Cataluña no iban a afectar a otros territorios y sobre los que ha dicho que el “Gobierno ha repetido hasta la saciedad que los acuerdos con Cataluña no iban a afectar a otros territorios, pero miren por dónde, ayer se convocan unas elecciones en Cataluña y hoy no tenemos nada”.

 

La diputada recordó que su formación firmó un acuerdo de legislatura con el PSOE a cambio de ejecutar todas las partidas presupuestarias de 2023 en las islas y suscribir la agenda canaria. En conjunto, supone unos 1.000 millones de euros a favor del archipiélago y espera que se abonen mediante decretos leyes porque, aseveró, que “no es cierto que no pase nada por prorrogar los Presupuestos”, ya que algunos asuntos se pueden quedar en el aire, como es el descuento del 60 % en el IRPF para los ciudadanos de La Palma.

 

Es decir, que nos hemos quedado agarrando la brocha sin que tengamos nada debajo. Y si no es así, escuchen al propio Fernando Clavijo diciendo eso de que deja estancada buena parte de la denominada Agenda Canaria, que suponía cerca de 1.000 millones de euros a favor del archipiélago, al tiempo que recalcaba que este retraso «no es una buena noticia» ni para Canarias ni para España, porque hay determinados capítulos, sobre todo de inversiones, «que no quedan automáticamente prorrogados, lo que genera un retraso en la gestión de las cuestiones públicas».

 

Clavijo ha matizado que la prórroga se produce por «imposibilidad política, las matemáticas o el haberse rendido por parte del Gobierno de España y el PSOE». La verdad es que hay una esperanza porque ya se habían producido algunas reuniones en el Ministerio de Hacienda en Madrid, puesto que había una cuestión que «preocupaba mucho y que parece que va a ser salvable».

 

La Agenda Canaria pactada entre Coalición Canaria y el PSOE para la investidura de Pedro Sánchez –que previamente también se acordó con el PP ante la frustrada investidura de Alberto Núñez Feijóo– incluye además la gratuidad de las guaguas y el tranvía durante 2024, que se está cumpliendo, así como el compromiso de consolidar el 75 % al transporte aéreo y marítimo.

 

Entre otros puntos, el pacto compromete al Estado a cofinanciar las prestaciones en dependencia y las plazas sociosanitarias. También obliga a establecer un sistema de compensación con partidas anuales para aliviar los precios del agua y el sobrecoste sanitario vinculado a la insularidad. Otros aspectos de interés acordados pasan por la compensación de la cesta de la compra (con la actualización de los costes tipo del transporte de mercancías) o garantizar el suministro energético de las Islas.

 

El vicepresidente de Clavijo ha llegado a decir que “si te engañan una vez es culpa del otro, pero si lo hacen más veces es tuya” en alusión a lo que le han hecho a Canarias y a cómo se han reído de las propuestas de CC. No hay presupuesto y no se sabe si las reuniones para trenes o para los asuntos reseñados servirán para algo o se ha tratado de una entretenida. Ya veremos, pero la pinta primera es la del engaño.

 

Porque ¿qué tenemos ahora? Nada de nada. Estamos sin que nos ampare nadie, que lo que manda es lo que pasa en Cataluña y que los demás no importamos. ¿De verdad están negociando para todos? Lo que les he contado aquí no lo parece, ¿verdad?

Ya veremos cómo acaba la cosa, pero de momento, no pinta nada bien. Otro día les hablaré de la supuesta unidad nacionalista, de esa que no tiene solución. Hoy les dejo con esta reflexión. ¿Pintamos algo en este contexto? ¿Servirá lo de la “agenda canaria”?

 

 

* José MORENO GARCÍA

Periodista.

Analista de la actualidad.

 

Islas Canarias, 16 de marzo de 2024

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