EL MONÓLOGO
Dos realidades simultáneas

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José Moreno García *

 

La crisis que está generando la lucha contra la COVID-19 provoca una nueva manera de ver las cosas y nos impide ver la realidad latente de una sociedad canaria que tiene demasiados asuntos pendientes en los que no quiere incidir ninguno de nuestros dirigentes políticos. Por eso en estas líneas voy a intentar comparar lo que se dice desde la “realidad oficial” con lo que realmente nos encontramos.

 

Comencemos con el asunto de la sanidad. Nos hablan de un destino seguro, con la mejor garantía para ser atendidos y con unos profesionales preparados para cualquier tipo de eventualidad. Es cierto, pero se olvidan de que tenemos las listas de esperas en esta materia más grande de todo el Estado, en proporción con la población que habita en estas islas.

 

Se olvidan, o quieren que nos olvidemos, que no hay datos de la gente que se ha puesto mala con otras patologías que no tengan que ver con el coronavirus, no nos cuentan cuántas pruebas analíticas se han aplazado, cómo se les hace el seguimiento a los enfermos crónicos. Dejan que los enfermos sigan con sus dolores o molestias y no hay atendimientos corrientes en los centros de salud.

 

Hablan de la Atención Primaria en abstracto y no entran en detalles de cómo van a realizarse las consultas en esta nueva fase de normalidad de la que hablan. El último cuadro publicado por el SCS data de la situación a finales de diciembre y en el mismo se cuantificaban en 19.982 los que llevaban menos de seis meses esperando una intervención y en 5.906 los que su figuraban inscritos con más de ese tiempo.

 

Es decir, hay casi 26.000 personas en las islas esperando llegar a un quirófano, pero nuestros dirigentes hablan de “la mejor sanidad”. Si buscamos en la misma página los datos de quienes hacen cola por una prueba médica el número aumenta hasta las 31.000 personas. Son datos fríos, pero son los que hay. Y todo esto se ha parado por la crisis de este virus, el confinamiento y las nuevas pautas para acceder al Servicio Canario de Salud. ¿Es para estar tranquilos?… Y dice el presidente que habrá que reforzar la Atención Primaria, ¿cómo? ¿en qué circunstancias?

 

El presidente del Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife, Rodrigo Martín, explicaba en una entrevista que “nos vamos a encontrar con problemas muy serios en las listas de espera cuando este estado de alarma termine. Habrá que cambiar todo el sistema sanitario, reclasificar las consultas, alargar los controles de pacientes crónicos y darle más protagonismo a la Atención Primaria”, ¿han visto que el Gobierno, que tiene un consejero provisional en esta materia, haya dicho o hecho algo?

 

Pero es que el doctor Martín decía que le preocupaba mucho el incremento que se está produciendo en las listas de espera “primero porque estas personas con el tiempo que llevan, seguramente, su estado ha empeorado y los profesionales que les atienden tendrán menos minutos para calificarlos y todo será más complicado y además las únicas intervenciones que se están realizando son las urgentes y las que significan un empeoramiento en la salud de los afectados y eso va en perjuicio de las que ya estaban programadas”.

 

Pero nadie atiende estos criterios. Hoy nos centramos más en que la pandemia no avance, que las medidas de distanciamiento se cumplan o que la mascarilla sea un complemento de nuestra vestimenta. Lo demás, parece que es secundario.

 

Y podríamos decir lo mismo de una justicia parada, que no está digitalizada, según declaraciones del presidente del Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Niederleytne, pero con los funcionarios de ese departamento dicen que teletrabajando. O con una Educación que tuvo sus últimas clases presenciales en el mes de marzo y cuyo curso ya dan por finalizado. Nadie esgrime los datos del fracaso escolar, ni la mala preparación de los jóvenes canarios, ni las bajas calificaciones que obtienen. Ahora todo es analizar la incidencia de los contagios, la brecha digital o el estado de los centros canarios para dar clases en el curso 2020/2021.

 

Nadie habla de que somos la Comunidad Autónoma en la que se pagan los salarios más bajos y de que tenemos 220.000 parados, más otros 240.000 trabajadores que están inmersos en ERTEs y que no saben cuándo recuperarán su estatus laboral.

 

Nos hemos olvidado de que tenemos un 36,4 por ciento de pobres en estas islas y que la previsión es que suban a tenor de la incertidumbre económica que tenemos con una economía más parada que un avión de mármol.

 

Ellos, los que mandan, no sufrirán ningún Expediente de Regulación Temporal de Empleo, seguirán narcotizándonos a todos con grandes palabras e inventándose nuevas expresiones para distraernos de una realidad que debería estar más en el primer plano.

 

* José MORENO GARCÍA

Periodista.

Analista de la actualidad.

 

La Laguna, 16 de mayo de 2020.

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