EL MONÓLOGO
Haciendo esfuerzo de ser positivo

AL FINAL DE ESTE ARTÍCULO, TRAS LA FIRMA, PUEDES DEJAR TU OPINIÓN Y RESPUESTA…

José Moreno García *

 

HACIENDO EL ESFUERZO DE SER POSITIVO

 

Me he propuesto hoy escribir en positivo. Esta plataforma se llama, Canarias en Positivo y yo nunca he cumplido con lo de estar en una postura favorable, más bien mis escritos han estado vinculados al pesimismo de lo que vivimos, lo mal que pinta el futuro o la crítica con algunas actuaciones de los que nos gobiernan. Bien es cierto que este sitio virtual nació en pleno confinamiento y que era muy difícil encontrar argumentos que vayan en el sentido que todo sea cierto, o que no ofrezca dudas, porque hoy lo de la incertidumbre es algo que a todos nos preocupa. Pero vamos a darle un voto a esa positividad que nos obliga y a tener esa actitud para no verlo todo de color oscuro.

 

Estamos en días en los que la canariedad sale a flote, en los que eso de nuestros sentimientos hay que sacarlos de dentro porque estamos viviendo una época llena de incógnitas sobre lo que viene, llenos de palabras de palabras de ánimos para sobre ponernos a lo que se vislumbra y un ejemplo de ello es ese Pacto de Reconstrucción Social y Económica de Canarias. Este es un documento de buena voluntad que adolece de ficha financiera y que por tanto puede ser un brindis al sol, es decir, alude a que alguien está haciendo o afirmando algo de cara a la galería, esto es, a sabiendas de que va a incumplir lo que promete. Podríamos añadir aquello de “supuestamente”, para seguir siendo positivos y no descalificar, a priori, la redacción de una declaración de intenciones que debería servir para sentar las bases de que se debe hacer y con cuanto se cuenta para afrontarlo.

 

Ese pacto, según se escribe en el mismo, apuesta por el mantenimiento de los servicios públicos, la protección de los puestos de trabajo en ámbitos esenciales como la Educación, Sanidad y los Servicios Sociales, la protección de los salarios a través de los ERTE y su extensión temporal, la liquidez de las empresas y la colaboración público-privada para fomentar las inversiones. Muy loable en la intención. ¿Quién no suscribe ese epígrafe? Posiblemente todo el mundo, pero la pregunta a continuación es de cuántos millones de euros estamos hablando. Según esas mismas páginas se propone movilizar 14.000 millones de euros entre el Estado (5.537 millones) y Canarias (8.712 millones), en buena parte ya dotados en el presupuesto regional en los servicios esenciales y otras cantidades recogidas de las propuestas y lo divide en cinco ejes fundamentales: preservar y mantener los servicios públicos fundamentales, además de en los ámbitos sociales, sanitarios y educativos, en el refuerzo de la atención primaria, la dependencia y la política de vivienda, junto con las pensiones; el estado del bienestar, que es la principal red de apoyo a la ciudadanía frente a una crisis como la que se avecina.

 

Sigamos siendo positivos, porque con esa redacción es imposible estar en desacuerdo y por tanto se podría firmar sin problemas, aunque sigamos preguntando aquello de ¿y de dónde sacamos las perras?

 

Porque nadie ha despejado los misterios de qué va a pasar con los superávits que tienen las corporaciones canarias apalancadas en los bancos, nadie nos ha dicho si se van a poder endeudar más, tampoco sabemos cuánto puede venir de los planes de financiación del Estado, desconocemos asimismo cómo vamos a solventar los problemas de tesorería de ayuntamientos y cabildos o del propio Gobierno de Canarias, con una recaudación en impuestos que va a caer estrepitosamente. Es decir, que desconocemos tantas cosas que comprometernos con este pacto puede ser que luego no nos alcance el dinero. Pero seamos positivos, es bueno firmarlo para ver si así hay compromiso y por tanto lo empezamos a cumplir. El esfuerzo es grande en sumarse al pacto, porque genera dudas, y ya se sabe que el que duda es porque piensa.

 

Dice el presidente del Gobierno, Ángel Víctor Torres, que todo esto es para reflejar “cuál es la situación que nos afecta y cómo debemos afrontarla” y como propósito no está mal, pero es que añadió que está concebida para “evitar recortes en los servicios públicos que garantizan el mejor Estado del bienestar; para activar los mecanismos que potencien la atención sanitaria óptima contra la COVID-19; para tener en cuenta la atención a las familias más vulnerables, y para que haya la menor pérdida posible de empleo. Para cubrir estos objetivos centrales, se tiene que actuar con fondos públicos y privados”.

 

Pues vale, Sería más positivo, pero no veo las soluciones, porque no sabemos de cuánto dinero dispondremos para aplicarlas, pero como dice el anuncio de una aseguradora ¿y después qué? Vamos a ser positivos y por tanto, vamos a decir que bien, sobre todo porque nuestra clase política es muy dada a recurrir a la técnica de emplear falsos ofrecimientos para tener contento al electorado en la confianza de lo olvidadizo de su memoria.

 

Luego, ya veremos que parte del Pacto se puede cumplir y que voluntad tienen de hacerlo, pero por ahora pensemos en positivo, ¿no?

 

* José MORENO GARCÍA

Periodista.

Analista de la actualidad.

 

La Laguna (Tenerife), 30 de mayo de 2020 – «Día de Canarias»

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