EL MONÓLOGO Nº095
Juegan con nosotros

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Por Pepe Moreno *

 

 

He estado pensando en este Monólogo y a qué dedicarlo sin que habláramos de la COVID ni tampoco de La Palma ni de ese enfrentamiento, casi diario, entre los diferentes partidos políticos con sus prismas de cómo nos va a los ciudadanos en su conjunto. He pensado en entrar en esa polémica que parece que nos engloba a todos con la manera y el tiempo en el que se celebrará el Carnaval, una fiesta que ahora mismo tiene muy pocas posibilidades de que se haga tal y como la conocemos, con miles de gentes disfrazadas en las calles bailando al son de cada altavoz situado en las calles en las que discurre la fiesta. Ya hemos visto como en Gran Canaria harán un calendario de concursos y elecciones de reinas y reinonas sin participación de gentes y sin dispendios de personal que inunde las rúes.

 

Santa Cruz, sin embargo, ha aplazado las carnestolendas hasta el mes de junio esperando que hayamos ganado el pulso que mantenemos contra el coronavirus y que podamos, dentro de un orden que ya se verá si se puede cumplir, disfrutar de un tiempo que siempre ha sido atrevido y transgresor en todos los órdenes. Pero de momento la polémica está en saber dónde se hará, porque la Autoridad Portuaria, en cuyos terrenos iban a celebrarse los eventos, no sabe nada, nadie le ha solicitado formalmente la explanada y además le dicen que sería por más de dos meses y para ello tendría que cambiar toda la operatividad del lugar. Por tanto, es como si entre todas las autoridades estuvieran en una prueba para ver quién y cómo se anotan los tantos de conseguir que la fiesta se celebre.

 

Y en este momento estamos, con el Ayuntamiento capitalino echándole la culpa al puerto, el Cabildo mediando y los organizadores de las ferias dándole vueltas a cómo hacer su evento con estas premisas e incertidumbres. Parece que no les importa, a los que tenían previsto realizar una muestra en fechas señaladas, y que simplemente les dicen que busquen otras para celebrar esas exposiciones sin más. Por ejemplo, está previsto para finales de mayo el Salón Gastronómico, que debe celebrarse entre el 24 y el 26 de mayo, con más de 200 módulos que se reparten en stands unos 80 expositores y que necesitan unas dos semanas para montar todo el conglomerado y poder abrir sus puertas al público el día señalado. ¿Habrá Salón? Pues lo más seguro es que sí, pero en este momento no le llega la camisa al cuerpo a los organizadores. A fecha de hoy, cuando se publica este artículo, nadie les ha notificado nada a los que emprenden esas ferias. Sólo han hablado con los técnicos responsables del Recinto Ferial que les han contestado con el calendario previsto y que esos son los compromisos, pero a nadie le importa la agenda, las personas que van a exponer y que tienen ya una serie de obligaciones adquiridas y que eso tiene un coste. Mover, por ejemplo, esta cita no es fácil y dependen de otras cuestiones que parece que nadie quiere mirar.

 

En estos momentos, el Salón Gastronómico de Canarias es una pionera y exitosa experiencia que, desde hace cinco años se ha convertido en la mayor feria de Canarias, la única que se dedica a estos menesteres. Nació con vocación regional y es la única que cuenta con stand propios de los siete Cabildos Insulares. Ya es la 5ª mayor de España en este sector, detrás de Alimentaria, Salón del Gourmets, MadridFusión y Gastronómika, esta última en el País Vasco.

 

Montar esta muestra se lleva unos 15 días y no se puede desmontar en menos de siete días, con esa previsión, ¿es lógico que finalizando el mes de enero algunos puedan siquiera elucubrar con la posibilidad de que cambie de fecha?

 

Y lo mismo podríamos decir de dos citas musicales y las ferias o eventos tecnológicos, que cada año suscitan el interés de todo el mundo por ver las novedades, compartir las experiencias y estar durante tres días en un ambiente que es muy difícil de igualar. Este año, en el caso de las ferias informáticas o tecnológicas, no se sabe qué estarán planificando, ni cuándo será ni las circunstancias en las que se podrán reunir los que quieran estar ahí con sus ordenadores y sus video juegos. Todo está condicionado a la evolución de la pandemia, pero sobre todo a qué papel jugará el Recinto Ferial en todo lo que está por venir.

 

Como decía no quería escribir de estas trifulcas que están más bien en el ámbito político y en el que cada uno intenta atraerse la ascua a su sardina. Quería hablarles de la situación de miles de autónomos que ahora mismo están más amenazados que un banquero en un asilo. Y es que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha presentado una primera propuesta para que los trabajadores por cuenta propia adapten a partir del 2023 sus cuotas a sus ingresos. Los críticos con esta fórmula señalan que este nuevo sistema de cotización progresiva hasta 2031 obligará a miles autónomos a pagar una cuota más elevada que la actual.

 

Todo esto, además, en una sociedad donde todo se paga más caro. Han subido, hasta niveles no conocidos, los combustibles y la electricidad de nuestras casas o de los negocios. Han crecido tanto que tiran por tierra cualquier previsión realizada en el pasado, por lo que hoy el capítulo de ahorros es casi una quimera que muy pocos pueden llevar a cabo. La cesta de la compra, por tanto, está en unos niveles que hay que reconvertir la lista de la compra en la adquisición de productos básicos que nos permitan mantener el estómago entretenido más que alimentado.

 

Es cierto que las listas del paro parece que van decreciendo, pero ¿a qué niveles?, no queremos ni entrar en la precariedad laboral o en la temporalidad de los contratos que hoy se hacen, lo que resalta es que hay menos gente demandando un empleo, sin que caigamos en la cuenta de que el mayor empleador sigue siendo el mismo Gobierno que ha contratado a un buen puñado de profesores y de profesionales de la medicina que le eran necesarios a cuenta de lo que está pasando con la pandemia.

 

Ya se nos está acabando el primer mes del año 2022 y las expectativas siguen siendo las de salir de esta situación en la que entramos en marzo del 2020. Casi nada ha cambiado, bueno sí, la cuenta de resultado de las grandes firmas farmacéuticas que han ingresado miles de millones de unos Gobiernos que lo que querían era acabar con la pandemia y que la economía se recuperara. No ha sido así. Los responsables públicos de todo el mundo están mirando si prima más la economía que la salud y que la gente se olvide de una enfermedad que nos ha dejado en un mes más fallecidos que los que se producían en un trimestre de hace un año.

 

Con todas estas claves, ¿entienden por qué hablamos del Carnaval más que de otros temas? ¿Saben que los programas de televisión que dedican tiempo para hablar de la Covid tienen bajos índices de audiencia?

 

Podríamos hablar también del conflicto de los rusos con la posible invasión de Ucrania. ¿Sabe usted – quien está leyendo estas líneas – quiénes son los buenos y los malos en ese asunto? El otro día un buen compañero me explicó que el PIB de Rusia es casi el mismo que el de Italia, ¿entonces cómo puede mantener todo el entramado militar que tiene? Ahí es dónde puede encontrarse uno de los detalles de ese conflicto.

 

También podría haberle dedicado estas líneas a lo que está pasando con la inmigración, que ahora llegan en zodiacs a las costas de Fuerteventura y Lanzarote con 40 personas a bordo, partiendo del litoral marroquí. ¿Recuerdan que en el artículo de la pasada semana les conté que no hay representante marroquí en España? ¿Tienen en mente aquellas líneas en las que les dije que se han puesto hasta chulos en las reivindicaciones que hacen en ese país para Europa en su conjunto y en España en particular? Pues cada día aumenta más el carácter altanero de la corte alauita. Tal es así que es muy posible que las embarcaciones con gentes del Senegal o de otros países subsaharianos salgan de la costa marroquí y que hasta los jaleen para que sea así.

 

Incluso podría haber escrito de ese pacto para acercar a los presos etarras a cárceles vascas en un principio y que dentro de poco incluso esos asesinos estén fuera. Ayer mismo podíamos ver en la portada de ABC la actitud prepotente de uno de ellos, que se acogerá al igual que otros, a la medida de gracia que le descontará los años de cárcel que pasó en Francia. Para los que esas personas mataron no hay ninguna medida de gracia que los recupere para sus familias, pero para los asesinos que provocaron su desaparición siempre hay un pacto político que los saquen de sus celdas.

 

Hay mucho que decir, lo malo es que cada día nos va quedando menos para reaccionar y los que saben sacar provecho de todo esto, lo están haciendo.

 

* José MORENO GARCÍA

Periodista.

Analista de la actualidad.

 

Islas Canarias, 29 de enero de 2022.

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