EL MONÓLOGO
Un viaje con muchas incógnitas

AL FINAL DE ESTE ARTÍCULO, TRAS LA FIRMA, PUEDES DEJAR TU OPINIÓN Y RESPUESTA…

José Moreno García *

 

Hoy tocaría hablar en este artículo de la moción de censura de Santa Cruz, pero como el escrito estará colgado en esta plataforma durante toda la semana, incluso después del debate previsto para el próximo lunes, pues lo mejor será abordar otro asunto que siga teniendo vigencia, de lo contrario se nos quedaría viejo.

 

Además, habrá tiempo de analizar lo que pasa en el Consistorio capitalino y de ver como la nueva mayoría se las compone para que la capital tinerfeña no pierda demasiado tiempo en el cambio y las gentes necesitadas de ayudas y prestaciones no noten el vacío de los que se van y de los que todavía no llegan. Habrá tiempo de saber qué pasa con las cosas pendientes y de las que hemos ido sabiendo en estos días previos a la moción de censura.

 

Por ejemplo, qué pasará con el expediente para recuperar los dineros de Las Teresitas y qué sucederá con los inmuebles que se entregan en pago a los 95 millones de euros, que se pagaron en su día por el frente de playa y en cuya cantidad están incluidos los intereses devengados. O qué pasará con el expediente que aparta de su cargo a la anterior jefa de la Policía Municipal por permitir una fiesta de despedida por jubilación a un agente, en pleno confinamiento. O que pasará con el que se le ha abierto hace poco a un subjefe del mismo cuerpo que se solidarizó con la anteriormente señalada. O si continuarán con las labores de arreglo en instalaciones deportivas. Y así podría seguir enumerando casos, pero como el tiempo ayudará a saber, lo vamos a dejar para después del lunes.

 

Por tanto, vamos a escribir de otras cosas. Por ejemplo, tenemos entre nosotros a una delegación de la Organización Mundial de Turismo que está recorriendo las islas como si se tratara de una especie de míster Marshall. Se trata, nos dicen y nos venden, de una especie de comisión evaluadora que nos dará la certificación necesaria para que sigamos adelante en eso del negocio turístico. Ver a esa comisión de gentes recorrer nuestra geografía, seguida por una pléyade de cargos públicos canarios que les enseñan y explican dónde se hayan, provoca una serie de encontrados sentimientos que van desde el rechazo complaciente a la servidumbre rayana en el provincialismo más rancio, al convencimiento de que cualquiera que venga de fuera exhibiendo un cargo le damos un rango y un tratamiento propios de otra época y de otras servidumbres.

 

Porque ¿a qué han venido estos visitantes? ¿a darnos la bendición turística en qué? ¿en qué somos un territorio libre de coronavirus? Lo cierto es que ninguno de ellos se ha hecho la prueba para venir a las islas. Se subieron a un avión para venir de vacaciones, con todos los gastos pagados y a cuerpo de rey, visitando, comiendo y alojados en los mejores establecimientos para que hablen bien de todo esto. Eso es lo menos que se puede despachar en esta situación. A eso vienen y por eso se les llamó. Lo que pasa es que no entiendo si sirve o no para algo.

 

Los defensores de esta presencia esgrimen la difusión y la buena imagen que se puede exportar de las islas con toda esta tropa que nos visita, que trasladarán esa imagen y nuestros paisajes a través de sus medios. Insisto en lo positivo que podría ser y que puede que sea una buena iniciativa, pero no fue eso lo que vendieron en un principio. Lo que se nos dijo es que era una delegación que nos pondría el sello de un destino seguro y fiable y eso no está tan claro. Repito que ninguno de ellos se han hecho las pruebas, que no sabemos nada de los lugares de orígenes de donde salieron ni los antecedentes. Porque vamos a ponernos en lo peor, ¿qué pasaría si alguno de ellos da positivo mientras están aquí o según regresen, después de ocho días recorriendo las geografías insulares?

 

Me contaba Casimiro Curbelo, el presidente del Cabildo de La Gomera, que él sí que los iba a someter a test rápidos y tenía los dedos cruzados para que ninguno diera positivo. Estaba Curbelo mosqueado por cómo se había programado todo esto y que incluso iba a llevar al Parlamento una pregunta en este sentido. Y no es para menos. Estamos hablando de uno de los socios del Gobierno, de que su partido ostenta la Consejería de Turismo y que está muy preocupado. Nos jugamos mucho en un contexto que ahora mismo es hostil. Tenemos a los islandeses que dicen que todo el que venga de vacaciones a territorios españoles se les va a obligar a una cuarentena de 14 días cuando regresen en sus casas. Tenemos a los alemanes recomendando a los suyos que se queden en su país. Por otro lado, ya vemos cómo avanzan los contagios en el Reino Unido y que en Italia no están libres aún de que la enfermedad avance, entonces ¿a qué jugamos o qué nos estamos jugando?

 

Nuestra industria turística necesita de certezas para recuperarse y lo que menos precisa son de ruletas en las que no sabe cómo termina la jugada. Estamos, en el mejor de los casos, con una oferta turística que solo ha abierto con el 40 por ciento de los establecimientos, y con eso estas gentes que han venido en ese vuelo no van a ver nuestro potencial en el sector.

 

Y luego tenemos nuestras propias cuitas. Cuando la delegación de marras aterrizó en Fuerteventura no apareció nadie del Patronato Insular de Turismo a recibirlos. La excusa es que estaban de vacaciones y luego supimos que era por “venganza” por no haber acudido ninguna autoridad regional cuando allí llegó el primer vuelo alemán. Sea por una razón o por otra, lo cierto es que demostramos que nuestras cosas las anteponemos a lo general y que aquí no todo estaba hablado ni programado cuando se planificó el viaje de la Organización Mundial del Turismo (OMT).

 

Insisto en que la división de opiniones no ayuda y que parece que no todo estaba amarrado. Ni se han hecho las pruebas necesarias, ni se cuentan con todos los argumentos para que la experiencia salga bien y lo de la rentabilidad para la imagen está en veremos. Ya están aquí y están recorriendo y los estamos agasajando a base de bien. Por eso me pregunto ¿es bueno hacerlo así? ¿nos servirá de algo? ¿lo han hecho así en otros sitios? Preguntas que no tienen aún respuestas y que ya veremos si algún día las tienen.

 

* José MORENO GARCÍA

Periodista.

Analista de la actualidad.

 

La Laguna (Tenerife), 11 de julio de 2020.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *