EL MONÓLOGO
TF: más déficits que superávits

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José Moreno García *

 

Tenerife, con más déficits que superávits

 

El último Monólogo que escribía en esta plataforma de Canarias en Positivo abordaba el escaso liderazgo que para el actual Cabildo de Tenerife estaban resultando algunas de las obras y realizaciones que de siempre se han demandado en esta isla.

 

A los apagones de energía eléctrica que sufrimos, a las carencias que hemos denunciado los tinerfeños en cuanto a carreteras o infraestructuras viarias, a las reclamaciones que llevamos haciendo hace más de 20 años en sanidad y a las múltiples demandas que se realizan a diario, nos encontramos que poco a poco se van deshaciendo de algunas cosas que ya estaban consolidadas y que la nueva mayoría insular las va dejando de lado porque quizás le huele a Coalición Canaria.

 

Por ejemplo, esta misma semana que acaba, nos hemos enterado todos que han despedido a los 72 trabajadores adscritos a los programas de mayores Ansina y del Centro Insular de Deportes Marinos de Tenerife (Cidemat), que pertenecían a la empresa insular Ideco. En el pleno del Cabildo Insular se explicó que ese Expediente de Regulación de Empleo (ERE) ha costado 2,3 millones de euros a las arcas insulares.

 

El acuerdo alcanzado con la mayoría de los representantes de los trabajadores de Ideco, pero rechazado de forma unánime por los afectados, incluye indemnizaciones de 45 días por año trabajado, lo que duplica el coste permitido para un ERE. Y es que tirar con pólvora ajena siempre ha sido fácil. Los que saben de este despido, dicen que con ese dinero ambos programas podrían haber sobrevivido dos años. Sobre todo, si tenemos en cuenta las afirmaciones de la consejera, integrante de la actual mayoría de Gobierno formada por el PSOE y Ciudadanos con el apoyo externo de Unidas Podemos, Concepción Rivero (Cs) quien justificó la eliminación de Ansina por «la pésima gestión anterior» y por tratarse de un programa «ineficiente, que cuesta 2,5 millones de euros y no cubre las necesidades de los mayores». Fíjese el lector que se trata de la misma cantidad pagada en las indemnizaciones a los trabajadores despedidos.

 

Pero hay más. La gran y reconocida atleta tinerfeña Tere Linares, ex trabajadora ya de Ansina, escribe en su muro de Facebook que “desde ayer tengo en mi cuenta corriente casi tres veces más de lo que legalmente me correspondería por este despido, a todas luces improcedente, no me van a silenciar con dinero alguno, tras despedirme sin motivos, después de 20 años de trabajo con las personas mayores de nuestra isla”.

¿Es eso mirar por los dineros públicos? ¿De esta manera administran los recursos que deberían servir para prestar un servicio?

 

Sigamos que hay más, porque da la sensación de que estamos ante una manera de hacer las cosas que podría estar relacionada con lo que siempre hemos conocido como “machuca y limpia”, en la que se mira para otros intereses y no para aquellos que significan romper con todo lo que se haya hecho hasta ahora, porque son otros los que están en el poder y mandan en las cuentas públicas.

 

La Ciudad Deportiva del CD Tenerife también se ha paralizado. El pasado 1 de julio, la consejera de Deportes del Cabildo Insular, Concepción Rivero, anunciaba en diversas entrevistas que dejaba de pagar las certificaciones de obra de esa infraestructura porque el Tenerife pretendía afrontar “obras por valor de 5 millones», una cantidad más elevada de lo esperado. La consejera explicaba que, en la situación actual, provocada por la actual pandemia, el Cabildo no puede hacer frente a una variación así. Otro proyecto dejado a medias y que ahora se paraliza, si el presidente del CD Tenerife no busca otras soluciones que eviten la paralización completa de las obras. La intención de Miguel Concepción es no perder el trabajo que se ha desarrollado hasta ahora y culminar, al menos, una de las fases.

 

Otra vez el asunto de las perras, pero ahora en modo inverso, en el que no pueden seguir adelante las obras porque suponen mucho desembolso.

 

En el primer caso se paga de más y en el segundo se paraliza porque no hay dinero para tanto. ¿Con qué postura nos quedamos?

 

En este año de mandato de la Corporación que preside Pedro Martín después de la moción de censura a Carlos Alonso, hemos visto cómo se paralizan varios proyectos y a los ya mencionados hay que añadir el cierre de la biblioteca y librería de las obras editadas por el Cabildo, la paralización del desarrollo del tranvía de La Laguna a Los Rodeos, no se ha acometido ninguna de las obras de carreteras que estaban pendientes como el carril bus-vao, la variante de la carretera de El Rosario, la de Ofra-El Chorrillo  -esa que conduce a un puente que no une nada, sobre la TF-5 a la altura del Hospital de La Candelaria- y que tantas veces ha sido anunciada su licitación, la dotación para los hospitales del Norte y del Sur de la isla y tantos otros proyectos que supondrían la modernización de una isla que languidece entre anuncios y proyectos.

 

Lo que sí tenemos son apagones de energía eléctrica y explicaciones que transitan entre el quiero y el no puedo. Hace poco el presidente de Fepeco, la patronal de la construcción, Oscar Izquierdo, escribía que “Tenerife ante cualquier obra de carreteras, primero aparecen los escarabajos, después los noistas y, por último, los profesionales de los impedimentos, que viven incrustados en la administración y en la política, que no saben, no quieren o no pueden gestionar la ejecución de las obras de carreteras y paralizan todo en nuestra isla. Así nos va, con una isla estancada, atascada e inmovilizada.

 

Desgraciadamente para la mayoría de los políticos canarios, sean del partido que sean, el único objetivo es engrandecer una isla, a costa de sacrificar otra. Dicen que la carretera de La Aldea es una obra de la máxima exigencia, en cambio, las obras de carreteras en Tenerife ni se les ve, ni se les espera, ni les importan, ni les interesan. Es el regionalismo desigual, que se rasga las vestiduras, cuando desde Tenerife exigimos lo que hay que hacer y nos pertenece”.

 

 

Y ante esto, ¿qué hace el Cabildo de Tenerife? No lo sabemos. La actual Corporación lleva un año trabajando y aún no vemos las palas actuar trabajar en ningún sitio. Sabemos que algunas de estas obras o de estas reivindicaciones corresponden al Gobierno de Canarias, pero llevamos años viendo como desde el Cabildo se reclaman, con escaso éxito, todo hay que decirlo. Existían esas voces que ahora parecen sumisas y calladas.

 

 

Son ejemplos de cosas que quitan y que no son reemplazadas por nada ni por nadie. Cosas que se tenían y que ya no se tienen. La nueva normalidad puede traernos también múltiples excusas de racionalizar el dinero. Siempre he dicho que es preferible que la gente trabaje y se gane su sustento con dignidad antes que ser subsidiados. En esas obras trabajarían personas que cada mes cobrarían su salario por la labor realizada y que eso es mejor que darles una paga sin hacer nada, pero hay quien lo entiende de otra manera.

 

 

En lo que sí son maestros es en reivindicar los superávits de las Corporaciones o los remanentes de Caja que todo el mundo quiere gastar. No se sabe muy bien en qué. Podría ser en burocracia, pero es lo que piden.

 

 

Estamos perdiendo protagonismo y el Cabildo oportunidades reivindicativas. Aún no sé cómo realizarán la memoria de lo que han hecho en este año. Dicen que mucho y que además el confinamiento y la pandemia ha trastocado todos los planes. Es posible, pero como decía mi padre “excusas hay para todo”. Yo espero que algunos comiencen a reaccionar, porque si no sacaremos aquello de “cualquier tiempo pasado fue mejor” y en eso podrían salir perdiendo los actuales. ¿O no?

 

 

 

* José MORENO GARCÍA

Periodista.

Analista de la actualidad.

 

 

La Laguna (Tenerife), 25 de julio de 2020.

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