La cuarentena de la
pasada Semana Santa

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La cuarentena / también confinamiento / ¿es aislamiento?

 

Isidoro Sánchez García *

 

La segunda semana del mes de abril de 2020 coincidió con la Semana Santa. Además, con unos días espectaculares desde el punto de vista climático. No llovió ni el Viernes Santo, como de costumbre. Y como no se podía salir a la calle me dediqué a escribir poemas japoneses o haikus y a redactar mi contribución a las Memorias de Efigenia, la amiga gomera de Las Hayas, propietaria del restaurante La Montaña, que pronto va a estrenar libro en su isla natal. También a escribir algunos artículos sueltos sobre el confinamiento por el coronavirus. Asimismo, para intercambiar contactos sociales, políticos y económicos con la familia y algunos amigos.

 

Normalmente por WhatsApp y por correo electrónico, también por videoconferencias, ya fuera en Canarias como en Madrid y Miami, en Cuba, Venezuela, Costa Rica, Perú o Ecuador. Lo mismo hice con algunas fotografías que tomé en mi jardín o desde mi ventana. Obviamente me dio tiempo para leer la prensa de esa semana de vacaciones forzosa, ya fuera digital o de papel. Además, me apunté al suministro de frutas y hortalizas de la FAST, por lo que no salí a los supermercados sino a la farmacia.

 

Ahora, como hay algo más de tiempo puedo permitirme analizar con más profundidad las informaciones aparecidas en esos días. De un lado, las del periódico El País y El Día, y de otro, las digitales del Tiempo de Canarias, un periódico en el que trabajan desde el principio, cuando Canarias en Hora, mis amigos Pedro Guerra, grancanario, y las portuenses, Milagros Luis Brito y Sonia Pagés, y la del Canarias En Positivo, recién estrenado el lunes 13 de abril bajo la dirección del inquieto periodista tinerfeño, José Carlos Marrero, todo un veterano de la radio.

 

De El País me llamaron la atención:

 

(i) El artículo de Sociedad titulado “Elija su propia conspiración”, del autor Iñigo Domínguez, de Madrid. Se refería a la guerra biológica encubierta del coronavirus. Planteaba cinco teorías para que los lectores pudiésemos elegir nuestra conspiración acerca de los dichosos virus. Una vez que si el gobierno español; otras que si Bill Gate y Bin Laden; que si era una operación de los chinos; otras veces, que si era un plan del húngaro Soros e incluso de la comunidad científica internacional, empeñada en demostrar que el planeta Tierra era plano.

 

(ii) La Opinión del profesor Manuel Aragón, que apareció el Viernes Santo, 10 de abril, catedrático de Derecho Constitucional, y defendía que la Constitución española de 1978 había que tomársela en serio, en relación con la protección de la salud y la obligación de los poderes públicos. Me recordó un artículo reciente que escribí para el digital TiempodeCanarias sobre el Derecho a la Salud, que me inspiró el jurista y profesor italiano, Luigi Ferrajoli. En mi caso acudí desde el Estatuto de Autonomía de Canarias hasta el Tratado del Funcionamiento de la Unión Europea pasando por la Constitución Española.

 

(iii) El “Sentido Común” de nuestra época. Fue un ensayo de persuasión del periodista, Joaquín Estefanía, que no tiene desperdicio alguno. Trata de evitar que la acelerada recesión se convierta en otra Gran Depresión.

 

(iv) Una Estrategia contra el COVID-19, aparecida en El País el 12 de abril, domingo de Resurrección, y de la que fue autor Bill Gates. Nos recordó que la enfermedad generada por el coronavirus mata más a los mayores que a los jóvenes, más a los hombres que a las mujeres, y tiene un impacto más desproporcionado para los pobres.

 

Sobre la posición de la solidaridad de los países de la Unión Europea en el asunto de la pandemia escribí otro artículo y lo comenté en varias ocasiones con amigos preocupados por los ancianos tanto en Italia como en España. Los ejemplos de Holanda y Alemania no fueron bien recibidos por la sociedad española en general. Menos mal que poco a poco se van corrigiendo las posiciones sanitarias y económicas, pero habrá que esperar por una solidaridad europea e internacional de verdad. Se nota la Europa de las dos velocidades. Para mayor inri los Estados Unidos de América anuncian que dejarán de financiar la Organización Mundial de la Salud (OMS) por fallos en la gestión sanitaria derivada de la pandemia del COVID-19. Me recordó también cuando decidió retirase de la UNESCO dejando colgadas la cultura y la educación. Hablando de Semana Santa se me viene a la cabeza: “El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”.

 

Ya en la semana de Pascua, que comenzó el lunes 13 de abril, conocimos el nacimiento de un nuevo periódico digital y valiente para los tiempos en que vamos a vivir, complejos y difíciles: CANARIAS EN POSITIVO, que tiene los Principios muy claros. Es consciente, y lo dice su progenitor, José Carlos Marrero, que necesitamos promover y alentar en Canarias una conciencia social que valore lo mucho que tenemos de positivo, que reconozca nuestras capacidades y fortalezas, potencie nuestra autoestima y nos ayude a proyectar una buena imagen de nuestra Comunidad Autónoma, y que alimente la esperanza del conjunto de toda la ciudadanía. Por ello me pareció muy pertinente el artículo de Opinión que apareció en el periódico El Día el miércoles 15 de abril, escrito por el amigo, Alberto Bernabé, sobre El Turismo en la Encrucijada. Vale la pena leerlo.

 

** Isidoro SÁNCHEZ GARCÍA

Ingeniero de Montes.

Vicepresidente de la Asociación Cultural Humboldt (ACH)

Directivo del Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC)

 

19 de abril de 2020

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