Preocupación por el bien común

AL FINAL DE ESTE ARTÍCULO, TRAS LA FIRMA, PUEDES DEJAR TU OPINIÓN Y RESPUESTA…

Remigio Beneyto Berenguer *

 

 

No soy nadie para decir a nuestros políticos lo que deben hacer. Ellos han sido elegidos por el pueblo español. Yo nunca me he sometido a las urnas para ser elegido diputado, senador, diputado autonómico, o concejal. Puedo ser alguien con una cierta autoridad que no potestad, pero no represento a nadie más que a mí mismo.

 

Siempre he sentido gran respeto por todas aquellas personas que han sido elegidas por el pueblo. Representan a miles de ciudadanos que han creído en sus propuestas contenidas en los programas electorales. Por consiguiente, sea quien sea, más o menos inteligente, con más o menos poder adquisitivo, con más o menos capacidad de trabajo y de entusiasmo, son nuestros representantes. Hasta aquí todo claro.

 

Pero también soy perfectamente conocedor que la soberanía nacional reside en el pueblo español (artículo 1 de la Constitución Española – CE), que la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles (artículo 2 CE) y que los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico (artículo 9.1 CE).

 

No acabo de ver claro lo que está pasando. Me explico:

 

Tengo ciertas dudas sobre si es legal (porque, en mi opinión. “decente” no lo es) los encuentros en Waterloo de la vicepresidenta del Gobierno Yolanda Díaz y el presidente del PNV Sr. Ortuzar con un fugado de la justicia como el Sr. Puigdemont.

 

No entro ni en el derecho a decidir ni en la autodeterminación ni en nada parecido, pero el que nuestros políticos se dediquen a reunirse con fugados de la justicia no me parece acertado. No sé si se actuará de la misma manera en el futuro con otros en idénticas circunstancias.

 

Nadie discute que la Constitución se pueda reformar. El Título X de la Constitución viene dedicado a la reforma constitucional (artículos 166-169). Pero no es discutible que unilateralmente, o por la “trágala” se nos imponga una España distinta a la aprobada por el pueblo español en la Constitución de 1978.

 

Lo que riza el rizo es que Junts pida la deuda histórica, dicen, del Estado con Cataluña de 450.000.000.000 de euros, más la condonación de la deuda de Cataluña con el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), más una Agencia de la Seguridad Social propia para gestionar el sistema de pensiones en Cataluña, más el traspaso de las competencias para recaudar los impuestos en Cataluña, además de la amnistía y de la autodeterminación.  En fin, no salgo de mi asombro. ¿Dónde ha quedado, si alguna vez existió, el sentido común de los dirigentes de la antigua Convergència i Unió?

 

Es una “locura”. Yo lo estoy entendiendo como una humillación a todos los españoles. Los valencianos, los canarios, los andaluces, los murcianos…. también tenemos necesidades, proyectos, anhelos, ilusiones, nuestras familias también tienen problemas, nuestros montes también se queman, nuestras ciudades también necesitan inversiones en infraestructuras, en seguridad; nuestros precios de la cesta de la compra no paran de subir, nuestro poder adquisitivo no para de bajar, y, ¿Cuál es la preocupación de nuestros gobernantes?

 

Termino diciendo: “Por favor, pónganse de acuerdo en lo que es el bien común”. Hagan pactos de Estado, no antepongan sus intereses personales al bien común. Y si han de unirse los partidos que les cuesta unirse, deben hacerlo porque es su obligación.  España tiene demasiadas preocupaciones vitales para que pierdan ustedes, nuestros representantes, la orientación y el tiempo necesarios para el encargo que les hemos hecho en las urnas.

 

Sé que lo que estoy diciendo no servirá para nada, pero, al menos, he tenido el lujo de poder expresarlo.

 

 

*  Remigio BENEYTO BERENGUER

Profesor Catedrático de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

Departamento de Ciencias Jurídicas

Catedrático de Derecho Eclesiástico de la Universidad CEU de Valencia.

Académico de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

 

Islas Canarias, 21 de septiembre de 2023

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *