VISIONES ATLÁNTICAS / 071
Perversión democrática

AL FINAL DE ESTE ARTÍCULO, TRAS LA FIRMA, PUEDES DEJAR TU OPINIÓN Y RESPUESTA…

Hugo Luengo *

 

 

Pervertimos los actos cuando los viciamos con malas costumbres y doctrinas, con las que degradamos sus efectos. Polarizamos la verdad a la cual solo podemos acercarnos, comprobando previamente su relación con los actos que así lo demuestran, prueba y error. Hemos acabado pervirtiendo el sentido mismo de la democracia, cuando en lugar de un gobierno de mayorías con respeto a las minorías, nos vemos de revés conducidos por un grupo de minorías, sin respeto a las mayorías; unidos por las deslealtades de los nacionalismos, el psoepodemos y los abertzales.

 

No es posible en la Unión Europea, conciliar su “democracia liberal” a costa del “multiculturalismo”, que se sostiene en un cúmulo de desigualdades de derechos segmentados. La ruptura de la separación de poderes nos traslada a un sistema que amenaza su quiebra. Perdidos sus principios las democracias liberales “técnicamente” se colocan en caída libre; decidiendo en paralelo al margen del Parlamento. Los derechos humanos y libertades se ven violentados. Se sustituye el acuerdo por la crispación y la agresividad. Quien gobierna tiene siempre que pagar el coste del acuerdo, no se puede ser al tiempo poder y oposición.

 

Contrastamos las hipótesis con ejemplos. La reforma del mercado laboral inconclusa y basculante. Donde la CEOE se coloca con su apaciguamiento, al acuerdo de última hora. En un límite, que, si bien conserva el núcleo de la legislación laboral vigente, reduce el grado de flexibilidad y de decisión empresarial, la “flexiseguridad”. Con el riesgo de ir reduciéndose con su desarrollo reglamentario, burlado al Parlamento. Gerardo Cuerva, presidente de la Cepyme y vice de la CEOE, reniega de su decisión, forzado por el acceso a los fondos europeos y no irá a firmar a Moncloa.

 

Señala las cargas de intervención, prohibición, sanción y carga burocrática, de un acuerdo que muchos tachan de incomprensible. Que a su vez eleva el gobierno por doble vía, desde Trabajo defendiendo la “cogestión”, que conduce a un control político-sindical de las empresas y en su deriva reduce el derecho de propiedad y la libertad contractual.

 

El segundo ataque lo perpetra la hacienda pública, proponiendo cambiar la imposición de los autónomos, removiendo de su sillón a su presidente Lorenzo Amor (ATA), también miembro de la CEOE. En la mejor deriva de Thomas Piketty, donde se llega al comunismo llevando impuestos más allá de sus límites, se multiplica para ello la fiscalidad de los autónomos hasta por cuatro, respecto de las medias de los países UE.

 

Falla la hipótesis con la enseñanza. Desnacionalizada y suprimido el mérito, el esfuerzo y la lengua oficial única, se ofrece tangencialmente someter al profesorado a examen. Las familias vienen bajando su confianza respecto a la escuela oficial. Su percepción de desconfianza es creciente en un contexto de politización de la educación y de recesión democrática. Así que el 24%de las familias completa la educación de sus hijos con clases particulares; a donde no acceden los más desfavorecidos. En la conciencia de que dicha inversión es prioritaria, para asegurar las oportunidades de futuro de sus hijos.

 

Y nos quedamos sin hipótesis, cuando saltamos a la defensa nacional, donde el gobierno se dobla en dos. En el concierto de la UE y de la OTAN, España es cuarta nación de la UE, donde quedamos relegados a un segundo plano, fuera del núcleo de decisión, ante la deriva neocomunista del gobierno. Visto desde EEUU, tanto en Europa, como más directamente en Sudamérica donde aparecemos como socios de las tiranías bolivarianas. No aceptan las administraciones de Washington, el escaso compromiso de España en defensa, el 1,02% de su PIB, contra el 2% comprometido; el más bajo de la OTAN. La defensa en su capacidad disuasoria, exige compromiso financiero, valores comunes y decisión sin apaciguamientos en las crisis.

 

*  Hugo LUENGO BARRETO

Arquitecto y bodeguero.

 

Islas Canarias, 7 de febrero de 2022

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.