VISIONES ATLÁNTICAS / 283
Guanches, canarios y españoles
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Hugo Luengo *
El estudio de nuestros ancestros viene en los últimos años publicando aspectos novedosos, que nos llevan desde los guanches a los canarios y españoles. Cito la obra “Guanches” (2022), de Antonio Tejera Galván, que recoge las referencias históricas de un pueblo asimilado, en su cultura animista, con grupos de parentesco matrilineal y politeístas.
También el libro de Antonio Macías, “Los Aborígenes Canarios-Tres Milenios de Historia” (2024), describe el proceso de colonización en varias arribadas de pueblos “líbico bereberes”, expulsados en la desertización del Sáhara y por las guerras púnicas romanas. Como sociedad criolla, los guanches prefirieron siempre el acuerdo al conflicto, nostalgia del alma aborigen.
Mucho por descubrir y aquí la obra última de Francisco García -Talavera Casañas, “Guanches y Canarios” (2026), con numerosos artículos entre ellos el parentesco desde los apellidos. Donde vemos la dinámica identidad canaria, resultado de la fusión genética y el sincretismo cultural de guanches, europeos y esclavos africanos.
La clara pervivencia mayoritaria guanche tras la conquista, se entiende con las Leyes de Indias (Leyes de Burgos y Leyes Nuevas), de Isabel I la Católica hasta 1504 y luego Fernando el Católico, como regente hasta 1516, con ellas los guanches tienen alma y derechos.
La conquista de Canarias duró casi un siglo, primero las islas señoriales, Lanzarote (1402), Fuerteventura (1401-1405) El Hierro (1405) y La Gomera (1445-50) y luego las realengas de Gran Canaria (1478-1483), La Palma (1492-93) y Tenerife (1492-96), cuatro años después de descubrir América.
La población guanche quedó en mayoría frente a los conquistadores europeos, portugueses, castellanos, africanos, genoveses, flamencos y judíos. Con los estudios del ADN mitocondrial, identifica una herencia materna guanche sobre un 50-60% y el 40% ibérico, la mitad portugueses y gallegos´.
Los canarios, “isleños” desde América, estuvimos ya en las primeras expediciones. Con Georg Speyer a Venezuela con 200 canarios en 1535, con Pedro de Mendoza con 300 canarios a Río de la Plata (1535) y con Pedro Fernández de Lugo con 800 canarios a Santa Marta de Colombia en 1536.
Con la Real Cédula de 1675 (Tributo de Sangre), las familias canarias repoblaron América, labradores y soldados. Analiza Talavera los apellidos canarios, los 10 primeros, Rodríguez, González, Hernández, Pérez, García, Martín, Santana, Díaz, Suárez y Cabrera.
Apellidos guanches, portugalaicos, castellanos, canarios, genoveses, normandos y flamencos. Más actuales, europeos, asiáticos y africanos. Con la deriva de la natalidad canaria y su “invierno demográfico” perdemos apellidos. En la historia de España en América los 4 Virreinatos, donde dejamos el español hablado por 600 millones y la religión católica.
Virreinato de Nueva España, México, (1535-1820) 285 años con 61 virreyes, Virreinato del Perú, Lima (1544-1824), 280 años con 40 virreyes. Virreinato de Nueva Granada, Bogotá (1719-1819) 100 años y 17 virreyes y Virreinato del Río de La Plata, Buenos Aires (1777-1814) 37 años y 13 virreyes, Ciudad de Mexico era la capital económica del imperio español, al reunir los Tornaviajes de Indias y del Pacífico, la primera globalización.
Desde México, Gonzalo Celorio Blasco (1948), a recibir el Premio Cervantes 2025, en Alcalá de Henares de manos del rey Felipe VI, en su 50 aniversario. De ascendencia paterna asturiana, Gonzalo Celorio López y madre canaria de Las Palmas, María Luisa Blasco, emigrada a Cuba y casados en México. Alumno del exilio español de la Guerra Civil. Señala el proceso de emancipación cultural de América, incorporando los valores del hispanismo.
La conquista espiritual con las lenguas indígenas, que aprendieron los misioneros, con el referente común del español, que es “una identidad, una manera de ser y entender el mundo”, como el “arte barroco” heredado y asimilado como su primera expresión artística.
Integración que opone el sincretismo de la “transculturación”, que defiende Celorio, al “indigenismo criollo” de los bolivarismos. Es un despropósito la disculpa histórica de España, por” anacrónica y retroutópica”, cuando hace 500 años no existía la España de hoy ni México era estado.
Se pone al mundo prehispánico como paradigma nostálgico de un “paraíso perdido”, que era violento y caníbal. En el Cervantes, Celorio “Director de la Academia de México de la Lengua”, una de las 23, y autor de “Ese Montón de Espejos Rotos” (2025), nos hablará de su “poética novelística”, soportada en la vigencia del autor del “Quijote”.
Hugo LUENGO BARRETO
Arquitecto y bodeguero.
Islas Canarias, 27 de abril de 2026



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