VISIONES ATLÁNTICAS / 304
Nación, escuela y empresa

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Hugo Luengo *

 

 

Las encuestas anuncian el cambio de ciclo político, desplazado con la globalización hacia las opciones de derechas. Por más que nos dicen que esta tensión está superada y que el ciudadano de todas las ideologías, pide orden, seguridad e identidad, con prioridad nacional.

 

Conflicto que pretende alejarse de otro mayor, el “invierno demográfico”, con pérdida de identidades nacionales e incapaz de proveer trabajadores, que comprometen la sanidad, hostelería, construcción, agricultura y cuerpos laborales. Sólo mantenibles con una inmigración regulada y priorizada, con políticas de familia, vivienda y servicios sociales.

 

Llegó el fin de ciclo con la nación, la educación y la empresa, fracasadas, que trasladan al ciudadano la desconfianza, el relato de que “aquí nadie está al mando”. Señala la ONU que una nación para ser estado precisa territorio, pueblo, poder soberano efectivo y reconocimiento internacional.

 

Ponemos en crisis la unidad de la soberanía cuando permitimos que Marruecos nos invada en esta guerra híbrida, sobre plazas soberanas con más de 500 años. Invasión que compromete las fronteras exteriores de la UE, cuya soberanía les hemos cedido.

 

Debilita la frontera sur de la UE en línea de 3500 Km., con Canarias, Ceuta, Melilla y Baleares. Debilidad extendida hacia el Sahel, una de las fronteras más expuestas de la UE, y sensibles para Canarias. Hacia donde expulsa su población, incapaz de mantener sus seguridades, en sus estados fallidos, de donde la UE ha huido.

 

Frontera más tensionada del mundo por su diferencial de riqueza, que mueve sus poblaciones con mecanismos de “ósmosis inversa”. España con una población de 49,8 millones, tiene un PIB total de 1,89 billones de dólares y 40.100 dólares per cápita. Marruecos con 37,8 millones,180.000 millones de PIB y 4.900 dólares per cápita. Diez veces más de PIB total y 8,4 veces mayor en PIB per cápita.

 

Hemos deconstruido la población con las inmigraciones irregulares y la “Ley de Nietos”, que puede llegar a los tatarabuelos. Se confunde nacionalidad y ciudadanía, que impone derechos y deberes para pertenecer a una comunidad.

 

No puede por ello adquirirse para ejercer el sufragio porque es anticonstitucional, como parece ha visto el Tribunal Supremo. La magnitud del proceso, que podría llegar a sumar hasta 4,6 millones, pervierte el censo electoral y el reparto del poder, y demolerá la sanidad, los servicios sociales y la escuela. Decía Manuel Azaña (1880-1940), presidente de la 2ª República, que “la enseñanza es atribución esencial del estado” y sin ella se le fragmenta.

 

Y Antonio García Trevijano en la Transición, denunciaba la oligarquía de partidos, la autodeterminación de los nacionalismos lingüísticos, el sistema electoral deficiente que los prima, la deslealtad de los actores políticos y la necesaria regeneración institucional.

 

Nos regresan al pasado con el reciente Informe PISA 2025. Donde lo más gráfico es el “colapso de la escuela nacionalista”, donde se expulsa por hacer trampas a la Cataluña” pujolista” de Illa y los vascos se van al final de la tabla, y su fracaso no es económico cuando cuentan con el sistema educativo más caro de España.

 

El adoctrinamiento nacionalista y el podemismo antisistema, desterraron la meritocracia y la autoridad del profesor, con la LOMLOE de Celaá-Sánchez del 2020. Se crean 17 naciones escolares, donde en el PISA 2025 ganan Madrid, Castilla y León, Asturias, Cantabria y Galicia. La LOMLOE niega la excelencia, el esfuerzo y el mérito.

 

Prioriza el bienestar emocional por encima del conocimiento. Aspira a la felicidad del alumno que puede pasar de curso sin aprobar, Se anula con ello la autoridad del profesor y potencia el absentismo escolar. Llegan a la Universidad sin las 4 habilidades del lenguaje, leer, escribir, hablar y escuchar, que exigen la lecto escritura, el cálculo mental y la inclusión de los atrasados.

 

También revertir los mitos podemitas, de la Agenda 2030, la igualdad de género, la diversidad afectivo-sexual, la panoplia sectaria del “woke”.

Y nos queda la “economía”, sostenida artificialmente en la deuda pública y su déficit al alza, los fondos europeos que se extinguen y una presión fiscal imposible. Intervencionismo estatal en todos los ámbitos.

 

Ocupando por el partido organismos, instituciones públicas y empresas privadas. Mutando la Constitución con desigualdades confederales La reversión debe reducir fiscalidad, burocracia, funcionarios y la legislación fracasada; primar pymes, autónomos y familias. Recuperar nación, educación y empresa, son urgencias del nuevo ciclo.

 

 

Hugo LUENGO BARRETO

Arquitecto y bodeguero.

 

Islas Canarias, 21 de septiembre de 2026.

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