EL MONÓLOGO Nº076
Mucho “jablan” y poco “jacen”

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Por Pepe Moreno *

 

 

Hemos tenido esta semana un debate público sobre la conveniencia o no de contar con un puerto, más bien macropuerto, en Fonsalía, núcleo perteneciente a Guía de Isora y que se nos presenta como alternativa al puerto de Los Cristianos, que es el punto de unión marítima de Tenerife con La Gomera, El Hierro y La Palma y viceversa. Se trata pues de una instalación portuaria básica para todos los que quieren trasladarse en barco por esos itinerarios. Lo que está pasando actualmente es que, aunque hay capacidad para albergar a los barcos que hacen esos trayectos, la infraestructura terrestre no da para más y se tarda más en salir de la zona y llegar a la autopista que en el trayecto entre islas. Por eso algunos idearon que lo mejor era ir buscando otro lugar en el que construir un puerto y de ahí la idea de Fonsalía. Pero la idea no es de ahora.

 

Los primeros movimientos para promover la construcción de un puerto en Fonsalía datan del año 1995, aunque la apertura formal del expediente para la construcción se produce en 2001, con la aprobación del Plan de Puertos e Instalaciones Portuarias de Canarias por el Gobierno regional. A pesar de que las Islas no tienen la competencia en puertos, la construcción de uno requiere en España la autorización de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, por ser la administración titular del espacio de dominio público marítimo-terrestre. En ese marco, fue el Gobierno central, a través de la Dirección General de Costas, el que propuso de facto que el puerto fuese en Fonsalía al señalar ese espacio como libre de protección.

 

En 2000, Puertos del Estado cede al Ejecutivo canario el anteproyecto de Fonsalía, que se incluye en el Plan de Puertos; el Cabildo hace lo propio en el Plan Insular de Ordenación del Territorio (PIOT) en 2002, el Gobierno central lo descalifica como infraestructura de interés general en 2005 y en 2006 el regional lo califica de «excepcional interés público», que le confiere la aprobación automática con el respaldo unánime del Parlamento autonómico. Durante la tramitación de la Declaración de Impacto Ambiental, el 15 de febrero de 2011, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife presenta una alegación advirtiendo de que «es necesario que el nuevo puerto de Fonsalía acoja y sustituya la actividad de transbordo interinsular que se desarrolla en Los Cristianos, por problemas de capacidad, accesibilidad y seguridad».

 

Transcurrido un mes de esta aprobación, el Gobierno canario solicita a Costas la adscripción de dominio público marítimo-terrestre con destino al nuevo puerto. El 22 de diciembre de 2014, la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias (Cotmac) aprueba la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). El Gobierno de Canarias solicitó la adscripción de esa zona para construir el puerto el 30 de enero de 2015. La respuesta fue desfavorable el 16 de octubre de 2018.

 

Falta saber la respuesta definitiva a esta petición del Ejecutivo central, a través del Ministerio de la Transición Ecológica, después de que Canarias enmendara la decena de objeciones que motivaron su rechazo. Entre ellas se cita que no hay un estudio de alternativas, no se ha sopesado ocupar una franja marítima menor ubicando en tierra las áreas de servicio, además de que las previsiones sobre la demanda no están actualizadas. Conviene aclarar que el Gobierno español tardó cuatro años en responder a la solicitud del canario que, sin el dominio público marítimo-terrestre, no puede hacer el puerto en Guía de Isora.

 

Esta afirmación la emitió el último Ejecutivo de Coalición Canaria (CC), que llega a poner sobre la mesa un intercambio de titularidad de forma que el puerto de Los Cristianos pase a estar adscrito a Canarias y que Fonsalía sea asumido por Madrid. El propósito: que el Gobierno central construya el puerto isorano ante la sospecha de que la situación actual es una de las causas del rechazo. Decidida su construcción y dónde, el siguiente paso era definir el diseño. Tras debatir mucho sobre el modelo, se formula la construcción de una isla totalmente en el mar conectándola a tierra por una carretera de nueva creación.

 

Pero también hay que tener en cuenta a los que se oponen y cuya postura es tan antigua como su planteamiento. Los movimientos ecologistas y formaciones políticas ecosocialistas, fundamentalmente, se han pronunciado en todo momento por la opción cero, la de no hacer nada. Este año, además, ese rechazo se acrecienta después de que, el pasado 27 de enero, la Alianza Mundial de Cetáceos declarara la franja marina Teno-Rasca como el primer Lugar Patrimonio de Ballenas de Europa.

 

La zona afectada es una franja marina de 22 kilómetros entre la punta de El Fraile (Teno, Buenavista del Norte) y Punta Salema o de Rasca (Las Galletas, municipio de Arona), que contaba con anterioridad con la catalogación de Zona Especial de Conservación (ZEC) y Punto de Esperanza Marina. En estas aguas sobresale la colonia estable de ballenas piloto –también conocidas como calderones tropicales–, formada por unos 250 ejemplares, además de cachalotes, rorcuales tropicales, delfines y orcas.

 

Los grupos ecologistas aseguran que el principal y gran problema de la construcción de este macropuerto es que «es un atentado medioambiental con todas sus letras», y alegan que estaría ubicado en un «agujero a la conservación» que se dejó en la declaración de la ZEC para posibilitar su construcción. Por tanto, el muelle «produciría graves impactos directos e indirectos en la vida marina y hábitats protegidos por esta figura».

 

En el otro lado, en el que defienden la instalación de este puerto, tenemos al Parlamento de Canarias, con el único voto en contra de Sí Podemos, que aprobó el 9 de junio de este mismo año, una proposición no de ley (PNL) para instar al Ejecutivo regional a impulsar definitivamente la construcción del puerto de Fonsalía. La propuesta, presentada por el Grupo Popular, también insta al Gobierno de Canarias a que solicite al Estado que dote de ficha financiera el desarrollo de esta infraestructura. Ese acuerdo incluye una enmienda del Grupo Socialista por la que Canarias pide a Madrid que se pronuncie sobre la adscripción del dominio marítimo al Archipiélago, paso previo imprescindible para iniciar la licitación del proyecto y su ejecución posterior.

 

Pero nada de eso se ha hecho. Bueno sí, hablar y hablar. Por ejemplo, el pasado día 9 de este mes de septiembre, el Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias acordaban encargar la elaboración de un macroestudio que defina el futuro del proyecto de construcción del puerto de Fonsalía, en Guía de Isora, y la mejora de la conectividad marítima entre Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro. En este informe se trataría de definir si hay alternativas a Fonsalía, “sin obviar cualquiera de las otras que están sobre la mesa”: el mantenimiento de Los Cristianos como conexión marítima de futuro, o las adecuaciones del puerto de Granadilla y del puerto de Santa Cruz de Tenerife. Un estudio de esta naturaleza, según dijeron, que requiere de un tiempo importante, por lo que han estimado que las conclusiones no estarán disponibles hasta mediados de 2022. ¿Y que van a estudiar?

 

Pues cinco alternativas: la “cero”, no ejecutar el proyecto; la 1, disposición de puerto-isla actual; la 000 2.A, la ampliación del actual puerto de Los Cristianos y la adecuación de las vías de acceso y el entorno puerto-ciudad; y las alternativas 2.B y 2.C, correspondientes a la adecuación del puerto de Granadilla o de Santa Cruz de Tenerife para recepción del tráfico comercial de personas y mercancías, reservando para Los Cristianos un uso turístico-deportivo. Es decir, una patada hacia delante. Dice un viejo aserto que, si quieres no hacer nada crea una Comisión, y eso han hecho.

 

En función de todo esto, los que tienen que tomar decisiones no las toman, pero hacen como si siguieran adelante con los temas y que parezca que están en ello, creando comisiones de estudio y haciendo como que hacen.

 

Les puedo poner más ejemplos, como la Ciudad de la Justicia y su debate público sobre el lugar a construir, o lo que está pasando, desde hace años, con la terminal del Sur, o la segunda fase de la vía de Ronda desde la rotonda que da continuidad desde Las Canteras y que discurriría por un túnel bajo la Mesa Mota, O los colapsos en las autopistas, o el olvido de la ampliación de carriles o el bus-vao del que nadie habla ya, o la pasarela peatonal del Padre Anchieta, o el mercado de La Laguna o… tantos asuntos que se nos presentan pero nunca se acometen. De ahí el título de hoy. Muy canario y muy explicativo.

 

* José MORENO GARCÍA

Periodista.

Analista de la actualidad.

 

La Laguna (Tenerife), 18 de septiembre de 2021.

 

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